Araceli Cañadas, profesora: «El duende gitano es siglos de tradición, talento y trabajo"


Araceli Cañadas Ortega, durante la conferencia en la Facultad de Educación.ramiro

León

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Araceli Cañadas Ortega (Madrid. 1969) es profesora universitaria de la primera la asignatura de Cultura Gitana que se imparte en España. Filóloga por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH), forma parte de su cuadro docente gracias a un convenio entre el Instituto de Cultura Gitana, que también ha impulsado, y la UAH. Con motivo de los actos del sexto centenario de la llegada del pueblo a gitano a España impartió una conferencia en la Facultad de Educación de la Universidad de León. Esta mujer criada en una familia de artistas no deja a nadie indiferente.

—Después de 600 años en España, ¿qué se sabe de la cultura gitana más allá de los estereotipos?

—Nada en absoluto. Todo lo que se sabe es estereotipo 100%. En el mejor de los casos, un 20% de estereotipo.

—¿Por qué no se ha logrado transmitir el legado real?

—No hay una formación específica, rigurosa y científica. Todo viene del estereotipo, que es lo que más daño hace. Es la negación de la identidad y nos han convertido en ladrones, secta, estafadores...

—¿Qué se puede esperar quien asista en su asignatura ‘Gitanos de España. Historia y Cultura’?

—Que se olviden de que vayan a tener que traer castañuelas, vestidos y guitarras. Lo primero que pregunto es cómo se definirían étnicamente.

—¿Qué aceptación tiene esta asignatura como optativa?

—Empezamos en 2011 y creo que tiene bastante buena aceptación, pero sobre todo con el alumnado extranjero. Estudiantes de Erasmus, Historia o Filología son los que más se apuntan. Desde fuera lo tienen más claro.

—¿Cree que la celebración del 600 aniversario contribuirá a erradicar la losa de los estereotipos?

—Este año se habla mucho, pero tengo la impresión de que en 2026 todos los gitanos se van a volatilizar y no va a hablarse de nada.

—¿Qué mensaje ha traído a León para el alumnado de la Facultad de Educación?

—Que se olviden de los estereotipos, de los faraones de la raza y la flor del clavel varonil. Hay que molestarse en leer, escuchar, reflexionar, ver las influencias y las extrapolaciones.

—Proviene de una familia de artistas. ¿Cómo ha pesado sobre usted el estereotipo?

—Precisamente por venir de una familia de artistas sé que a los gitanos se nos quiere de las 11 de la noche a las diez de la mañána. El resto del día no interesa. El cante, el toque y el baile gitano se ha ido estilizando desde el siglo XIX en una especie de pájaro rosa que es el flamenco. Se ha hecho una apropiación y una banalización del legado en pos de una cosa llamada ‘duende’, que es como si fuera un enanito verde que hace magia. El ‘duende’ en realidad funciona como algo que niega el esfuerzo, el talento y el trabajo que da lugar a esas tradiciones. No se lleva en la sangre ni es un enanito verde, son siglos de tradición, talento, trabajo y recreación.

—Acaban de publicar un estudio evolutivo que dice que los gitanos se han mezclado más en España que en otros países europeos y que en realidad llegaron en el siglo XIV y no hace 600 años. ¿Significa que ha habido más aceptación en España del pueblo gitano?

—El primer documento que atestigua la presencia de un gitano en España es de hace 600 años, pero evidentemente ya había gitanos en España antes. En cuanto a que en España se han mezclado más, es parte de una romantización. Me cuesta creer que esa mezcla se produzca solo en la Península Ibérica, desde que salieron en el año 1010 de Uttar Pradesh (India). El racismo estructural es el mismo en todas partes del mundo.

—Usted ideó un método para enseñar el romanó. ¿Está dando frutos?

—Fue un amago, un intento que hicimos Nicolás Giménez González, expertó en romanó. Quedó en un brindis al sol porque lo verdaderamente importante es la continuidad. Para eso hay que dotarse de recursos.

—¿Se está perdiendo la lengua?

—La gente habla lo que le funciona. Los gitanos son una comunidad de habla sea lo hablen romanó o gitañol (etnodialecto gitano del español).

—Hablar de cultura gitana pasa también por las mujeres. ¿Hay conciencia de ello?

—Las mujeres han hecho una aportación fundamental a la cultura gitano. Bebes de tu madre, comes de tu madre, escuchas de tu madre. Los hombres son de la calle en todas las culturas.

-¿Hay diferencia entre la desigualdad que sufren las mujeres gitanas y las de la población general?

-El machismo es el mismo para todas. La diferencia es que se une el racismo a la matriz de dominación del privilegio.

-¿Forma parte de los estereotipos la idea de que la mujer gitana sufre más discriminación?

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-Es otra estrategia del machismo para legitimarse a través de la idea racista de que sólo los hombres no blancos son machistas.

"Me crié entre artistas y sé que a los gitanos nos quieren de las 11 de la noche a las diez de la mañana. El resto del día no interesamos"

"La gente habla lo que le funciona. Los gitanos son una comunidad de habla, sea lo que hablen romanó o gitañol»