La ULE analiza en Cistierna a los espías del franquismo
El profesor Julio Ponce de la Universidad de Sevilla destacó al importancia estratégica de Gibraltar

Participantes en el curso de verano de la ULE en la casa de cultura de Cistierna.
El curso de la Universidad de León «Historia y memoria. Segunda guerra mundial y dictadura franquista: resistencia, clandestinidad y espionaje» fue inaugurado ayer por el alcalde de Cistierna, Luis Mariano Santos y por la Vicerrectora de inclusión, igualdad y proyección social Raquel Domínguez con la presencia de más de una treintena de alumnos matriculados. Santos destacó la importancia de que las clases de la universidad salgan de las aulas y en este caso lleguen al mundo rural además de destacar la calidad de los ponentes que el curso tiene en cada edición. Para Domínguez la extensión universitaria es muy importante para difundir el conocimiento que se produce en la universidad «por esa obligación que tiene la universidad de divulgar aquellos ue nuestros investigadores van incorporando al corpus del conocimiento».
La primera de las ponencias a cargo de Julio Ponce trató sobre «Espías, refugiados y resistentes. Gibraltar ante la España Franquista (1936-1945)». Gibraltar es la encrucijada geográfica, resultado de su emplazamiento estratégico para la Royal Navy, además de su proyección terrestre a través de la Fuerza Aérea y el Ejército. Su solidez física le permitió desempeñar una función defensiva como fortaleza. España desempeñó un papel significativo en tanto que su proximidad garantizaba el suministro de recursos esenciales (mano de obra, alimentos frescos), mientras que su debilidad estructural y dependencia de Reino Unido (en sectores como la minería o las inversiones) resultaban claves para asegurar la estabilidad de este enclave.
La segunda ponencia a cargo de Carlos Píriz «No solo la secreta: los ojos y oídos del general Franco» centró su análisis en la evolución de la inteligencia militar franquista. Poco tiempo después del golpe se creó el Servicio de Información Militar. Esta unidad derivó en una agencia de inteligencia moderna que además de la gestión informativa, adoptó cometidos de orden público.