Diario de León

Lola Montes o cómo cuidar el poder femenino

Experta en salud hormonal, insta a las mujeres a conocer y vivir en armonía con su ciclo menstrual

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Agencias
Madrid

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Cumplir 18 años, tener una regla irregular y dolorosa, acudir al ginecólogo en busca de solución y que te receten la píldora anticonceptiva. Esa experiencia común es la misma que vivió Lola Montes, farmacéutica, experta en salud hormonal femenina y autora del libro Radiance, en el que insta a las mujeres a conocer y vivir en armonía con su ciclo menstrual para recuperar su «poder».

«Las anticonceptivas apagan nuestro poder, el deseo sexual, el poder de crear vida, nos quitan lo que es ser mujer, nos hacen estar calladitas, sin libido y sin dar problemas, porque nuestros desequilibrios hormonales molestan», asevera Montes en una entrevista con Efe, donde, no obstante, reconoce que en algunos casos las pastillas son beneficiosas.

En su libro, la experta reivindica que el ciclo menstrual, lejos de ser solo un proceso reproductivo, es un «signo vital», una fuente de información fisiológica y una referencia para regular el bienestar hormonal, físico y emocional.

Así, Radiance nace, en palabras de su autora, como un «manual» que permite adquirir el conocimiento necesario sobre el propio ciclo a través de la autogestión diaria.

Primer paso

Lo primero que hay que hacer para iniciar este viaje es, según Montes, registrar el ciclo: «Eso te va a dar las herramientas para conectar con lo que está pasando en tu cuerpo cada día y saber si estás en los parámetros normales o no».

Uno de los aprendizajes más importantes para la autora es saber cuándo se está ovulando, pero también qué síntomas se sufren en cada fase, algo que puede desvelar problemas a tratar. «Por ejemplo, si tienes migrañas en la fase premenstrual se puede relacionar con un exceso de estrógenos», apunta Montes, quien recuerda que el ciclo menstrual «es algo que pasa cada día, y no solo cuando sangramos».

Así, la farmacéutica detalla los parámetros de duración habituales de cada fase del ciclo, empezando por la menstrual, que se inicia con el sangrado, y dura entre dos y cinco días. «La preovulación comprende los días que pasan entre el fin de la menstruación y el inicio de la ovulación, que suele tener lugar entre el día 10 y el 18. Por último, la fase premenstrual o lútea dura entre 11 y 16 días», apostilla Montes, quien, no obstante, avisa de que cada ciclo es diferente y depende de cada mujer, aunque lo habitual es que dure entre 25 y 35 días en su conjunto.

Algunas claves

Además de tener claros los tiempos en los que se desarrolla cada fase, Radiance emite una serie de recomendaciones adicionales para saber si el ciclo menstrual marcha con normalidad, como medir la cantidad de sangre expulsada durante la regla —que debería oscilar entre los 60 y 80 mililitros-, comprobar que no existen coágulos y asegurarse que no se siente dolor durante el sangrado.

«Aunque sea común que la regla duela no quiere decir que sea normal», advierte Montes, quien hache hincapié en otros síntomas como el acné, el dolor de cabeza o durante las relaciones sexuales, los sentimientos depresivos y la falta de deseo sexual como avisos de que algo no va bien.

Asimismo, es indispensable ser conscientes de cuándo empieza la ovulación, para lo que el libro recomienda varios mecanismos: el método sintotérmico (basado en medir la temperatura basal, que se eleva 0,2 grados o más durante la fase ovulativa), el estudio del moco cervical (que tiende a ser más elástico durante esos días), o la comprobación de la altura del cervix, (más elevado y blando cuando se ovula).

«Cuando detectas esos parámetros sabes a lo que estás predispuesta y puedes ir adaptando tu vida a eso, no al contrario. Intentamos vivir cada día una vida normal sin tener en cuenta cómo estamos a nivel hormonal, ¿pero y si lo hacemos al contrario?», propone la experta, quien insta a las mujeres a «ir jugando» con su vida dependiendo de cómo estén hormonalmente.

A nivel deportivo, por ejemplo, a lo largo del ciclo las capacidades de la mujer son distintas. «El día uno de menstruación es mejor centrarse en el descanso activo, debes moverte, pero es mejor evitar coger mucho peso o hacer actividades como entrenamiento de alta intensidad», explica la farmacéutica.

Los días de sangrado hay que empezar «progresivamente», aumentando la intensidad y el peso en los entrenamientos durante la fase preovulatoria y ovulatoria, en las que Montes anima a «ir a por todas», para relajarse de nuevo durante la fase lútea.

«Creas en Dios, en el universo o en lo que quieras, no nos pueden haber creado para estar 35 años de nuestra vida sufriendo cada mes», afirma Montes, quien tuvo sus dilemas al empezar a trabajar en la industria farmacéutica sobre cómo ejercer su profesión de la mejor manera.

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