Acoso y bullying: las 7 señales que tu hijo da y tú no ves, pero están ahí
No se trata de un conflicto puntual o una simple "pelea de niños", sino de una dinámica de abuso de poder donde uno o varios agresores hostigan a una víctima que se encuentra en una posición de indefensión

El caso de 'bullying' de una profesora de inglés a su alumna de cuarto ha generado una gran controversia en Argentina.
El bullying o acoso escolar es una forma de violencia que se caracteriza por ser un comportamiento agresivo, intencionado y, sobre todo, repetitivo en el tiempo. No se trata de un conflicto puntual o una simple "pelea de niños", sino de una dinámica de abuso de poder donde uno o varios agresores hostigan a una víctima que se encuentra en una posición de indefensión. Este maltrato puede ser físico, verbal, social o incluso digital, y su objetivo es intimidar, someter o excluir al otro, dejando profundas huellas en la salud emocional de quien lo padece.
Aquí tienes siete señales clave que podrían indicar que tu hijo está pasando por una situación de acoso:
1. Cambios repentinos en el estado de ánimo
Si notas que está más irritable, triste o ansioso sin una razón aparente, es una alerta roja. Presta especial atención si estos cambios ocurren los domingos por la tarde o antes de ir al colegio.
2. Somatización (Dolores "misteriosos")
Es muy común que el estrés se manifieste físicamente. Los niños suelen quejarse de:
Dolores de estómago constantes.
Dolores de cabeza recurrentes.
Náuseas o mareos justo antes de salir de casa.
3. "Resistencia" escolar
Si de pronto empieza a poner excusas para faltar a clase, llega tarde a propósito o notas que sus notas bajan drásticamente, puede ser un mecanismo de evitación. El colegio ha dejado de ser un lugar seguro para él.
4. Cambios en los hábitos de sueño o alimentación
Pesadillas: El miedo se manifiesta cuando el cerebro intenta procesar el trauma.
Hambre voraz al llegar a casa: Algunos niños sufren el robo de su merienda o dinero para el almuerzo y pasan todo el día sin comer.
5. Signos físicos y pertenencias dañadas
No siempre hay golpes. Fíjate si:
Vuelve con la ropa rota o sucia con frecuencia.
"Pierde" constantemente material escolar, libros o dispositivos electrónicos.
Presenta rasguños o moratones y da explicaciones poco convincentes como "me caí" o "no me di cuenta".
6. Aislamiento social
Si antes hablaba de sus amigos y ahora ya no quiere salir, no lo invitan a cumpleaños o se pasa la mayor parte del tiempo solo y pegado a las pantallas (lo que podría indicar también ciberbullying), es momento de indagar.
7. Comportamientos regresivos o baja autoestima
Frases como "soy tonto", "nadie me quiere" o volver a conductas de cuando era más pequeño (como morderse las uñas o mojar la cama) son señales de que su autoconcepto está siendo atacado.