Diario de León

La película de diez días de refugio en La Fontana

‘Lo que no entra en cuadro’, una creación comunitaria de Marcos Roddie, retrata la vida del Centro de Protección Internacional de San Juan de Dios y el barrio

Abdul, uno de los participantes en la película comunitaria de Marcos Roddie en La Fontana.

Abdul, uno de los participantes en la película comunitaria de Marcos Roddie en La Fontana.virginia morán

Ana Gaitero
León

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La magia del cine volvió a La Fontana. El segundo Refugio Artístico del Centro de Protección Internacional San Juan de Dios ha gestado una película con la participación de una nutrida comunidad de más de 50 personas, entre solicitantes de asilo, personas sin hogar y vecindario de Armunia.

La película comunitaria «Lo que no entra en cuadro» tiene como singularidad que el proceso, díez días de inmersión del artista Marcos Roddie en la vida del centro, «es más importante que el resultado», señaló el director. Es «un retrato del lugar» y «una oportunidad de jugar», señaló Ánxela Blanco, co-creadora y coordinadora del Refugio Creativo. Una oportunidad para «aprender de cine e imaginar nuevos espacios en La Fontana», agregó

«Los artistas vienen al Refugio Creativo a vivir y a crear» junto a personas que están en situación de acogida, con sus normas de convivencia y su relación con el barrio. «Es un proyecto de muros abiertos en el que dejamos entrar al barrio para entrar en el barrio», precisó Blanco.

La película de La Fontana empezó con la asamblea habitual. Una veintena de personas expusieron sus deseos y aspiraciones. Algunas como Montassar, un magrebí del programa Sin Hogar, se prestaron a contar su historia. Fue sorprendente «verle tomar la palabra, jugar en equipo, tomar decisiones». Otras protagonista de primera línea es Anthonella, una niña venezolana que ronda los diez años, se subieron al proyecto sobre la marcha. Anthonella ayudó a grabar el sonido, con la claqueta, como intéprete y como entrevistadora de su padre.

Una experiencia motivadora para un niño ucraniano como Maxim, que superó todas sus barreras para expresar qué pelicula quería hacer. Abdul, un refugiado de Guinea Konakry que llegó al centro hace un mes, expresó en francés el impacto de participar en un proyecto cinematográfico: «El primer día se despertó la curiosidad de participar en el cine para comprender el cine». La realidad superó sus expectativas: «No me esperaba esto». «Cada encuentro me ha gustado. Estoy listo para vivir nuevas experiencias», dijo en la rueda de prensa de presentación del proyecto.

Marcos Roddie le invitó a coger la cámara que queda en el centro y sumar nuevas imágenes a la película. El cineasta comía, cenaba, desayunaba y dormía en el centro. «Es un sitio muy diverso, donde el ritmo cambia mucho y cada día hemos hecho una cosa distinta», explicó.

La «idea abierta» con la que llegó al Refugio Creativo se transformó en la torre de Babel que encontró en La Fontana, donde conviven 80 personas de diversas nacionalidades. ‘Lo que no entra en el cuadro’, mezcla de documental y ficción, plasma esa torre de Babel, desde el protocolo de una llegada nueva con la intérprete traduciendo al ruso a las clases de idiomas, una charla de la Policía Nacional, el festejo del Carnaval con la Asociación San Antonio de Padua en el centro cívico Canseco o la proyección de la película de cine mudo ‘’El hombre de cien cabezas’ (1898), de Georges Mèliés, en un guiño a la magia y al séptimo arte. A los niños les asustó más la idea de comer orejas —desconocedores de que son un dulce típico de Carnaval— que ver al mago de Méliès quitar y ponerse cabezas. «¡Es Photoshop, le han puesto una manta!», gritaban.

El leonés Marcos Roddie ha transitado con su cámara por las vidas de personas que llegan de tan lejos en la distancia y en la cultura como Venezuela, Ucrania, Marruecos, Argelia o Guinea Konakry. Han llegado en avión o en patera. Con una mochila llena de dramas y también de heroicidad. Con los ojos muy abiertos y ganas de encontrar un lugar para vivir. Muchos, cada vez más, se colocan en la hostelería, los cuidados, la construcción, las fábricas de embutidos, los mataderos de pollos... Todos esos puestos que en la película real de León rechazan los actores locales.

Ánxela Blanco y Marcos Roddie durante una la proyección de un anticipo de la película.

Ánxela Blanco y Marcos Roddie durante una la proyección de un anticipo de la película.VIRGINIA MORÁN

Abierta la convocatoria para el tercer Refugio Creativo con la colaboración de La Caixa

El Centro de Protección Internacional San Juan de Dios convoca la tercera edición del Refugio Creativo con el impulso de la Fundación La Caixa. Gracias a esta colaboración la nueva convocatoria, que recibirá propuestas hasta el 30 de marzo, cuenta con una ayuda económica de 1.650 euros para la residencia artística, durante diez días para un máximo de cuatro personas, y otros 450 euros para el desplazamiento. «Esta ayuda es impulso para consolidar el proyecto que empezamos en 2024 y mejorar las condiciones», señaló la coordinadora, Ánxela Blanco. El programa de arte y atención social quiere ser «perdurable y replicable» y creará una Red de Alianzas para el Refugio Creativo.
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