La villamaninita de Cármenes que 'tocó' a Villamanín
El raro mineral se adjudicó por error (y por la estación de ferrocarril) a este pueblo, aunque fue descubierto en la mina Divina Providencia en 1920

El Museo del IGME exhibe dos muestras de este mineral.
La villamaninita de León es un mineral único en el mundo. Fue descubierto en 1920 en una mina leonesa y bautizado con ese nombre en honor al pueblo de Villamanín. El vocablo parece indicar que el mineral, que aparece mezclado con otros sulfuros de cobre y niquel, fue encontrado en este pueblo de la montaña central leonesa.
Pero no es así. El único yacimiento conocido de villamaninita está en la mina Divina Providencia (también llamada «La Profunda») situada en el término municipal de Cármenes, a poca distancia, eso sí, de Villamanín. De hecho, la confusión de los científicos que en 1920 dieron con el hallazgo se debe a que la estación de Villamanín fue el punto desde donde se remitieron las muestras enviadas a Londres para su estudio.
Villamanín, pueblo que ha saltado a la fama tras ser agraciado con el Gordo de Navidad y, sobre todo, por la polémica del error en la consignación de las papeletas, se benefició de otro «error», en este caso de los investigadores británicos Schoeller y Powell, que «la estudiaron en Londres y la nombraron «villamaninita» al atribuir erróneamente su origen a la cercana estación de Villamanín», apunta el Centro Internacional de Materiales Avanzados y Materias Primas de Castilla y León (Icamcyl) que se ubica en el Parque Tecnológico de León.
La villamaninita se puede contemplar en dos ejemplares que conserva el Museo Geominero (uno en la colección general y otro en la dedicada a comunidades autónomas). En alguna ocasión se han encontrado restos de este mineral en escombreras del entorno de La Profunda.
El hallazgo de la villamaninita se produjo durante la explotación de cobalto en La Profunda a principios del siglo XX
Este museo pertenece al Instituto Geológico y Minero de España (IGME), un centro Nacional adscrito al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). No es descartable que haya otros ejemplares en colecciones privadas.
La Divina Providencia, conocida como La Profunda, cuya explotación, en busca de cobre, se remonta a la Prehistoria, en concreto a hace unos 2.500 años, época en la que la mina ya alcanzó 50 metros de profundidad. En época moderna fue redescubierta esta mina a mediados del siglo XIX, en el año 1859 bajo el nombre de La Profunda, denominación con la que fue registrada a nombre de Julián García Rivas.
La mina pasó en 1883 a manos de Ruperto Sanz Manga, uno de los fundadores de la Caja de Ahorros de León, y sustentó hasta los años 30 del siglo XX el complejo de la Metalúrgica del Cobre y del Cobalto S.A. ubicado en Golpejar de la Tercia (Villamanín) y popularmente conocido como La Fabricona. El complejo fabril fue construido entre 1923 y 1927 y destruido por los bombardeos alemanes de la Legión Cóndor durante la Guerra Civil. Se conservan los restos en estado de abandono.
El mineral llegaba desde la mina hasta el complejo fabril mediante un sistema aéreo, una línea de baldes, solución que fue muy utilizado en las cuencas leonesas para salvar los obstáculos de la montaña.

Imagen de la mina Divina Providencia durante una exploración en 2012.
La idea de explotar el cobalto fue anterior. En los años previos a 1920, durante la Primera Guerra Mundial, sea crea el Coto Minero La Profunda. En este contexto es cuando se descubre la villamaninita. Las muestras fueron enviadas a Londres entre 1919 y 1920.
Se trata de un mineral emparentado con la pirita por su similitud química. Es una piedra negra y de brillo metálico, que se presenta en nódulos fibrosos radiados o pequeños cristales cúbicos u octaédricos (hasta 1 cm). Está compuesta principalmente por cobre, níquel, cobalto y algo de hierro, con un alto contenido en azufre y su fórmula aproximada es (Cu,Ni,Co,Fe)(S,Se)2.
Según el Itamcyl, que le dedicó una entrada en su web el año pasado, la villamaninita «se pulveriza fácilmente y desprende azufre (y trazas de selenio) al calentarse».

Uno de los ejemplares de villamaninita que se exhibe en el Museo Geominero de Madrid.
Aparte del yacimiento de la Divina Providencia o La Profunda «no se han hallado otros afloramientos importantes de villamaninita en ningún otro lugar del mundo con ejemplares de buen tamaño».
Las muestras para su análisis en Londres fueron enviadas desde la estación de Villamanín, lo que motivó su bautismo como villamaninita
Para algunos autores, Cármenes es la única localidad mundial con muestras macroscópicas de este mineral. En la mina Providencia la villamaninita aparece mezclada con otros sulfuros de cobre y níquel (como bravoíta y linneiíta), junto a minerales secundarios típicos de oxidación (seudomorfos de malaquita, azurita, etc.) y óxidos de hierro.
Se trata de un mineral considerado prácticamente endémico de León, por lo que la Asociación Mineralógica Internacional (IMA) lo incluye entre los minerales con «localidad única». En La Pfofunda se halló otro mineral curioso como el aragonito verde, variante del aragonito de Toral de los Vados.