Daños psicológicos por el uso del móvil
Tres de cada diez menores que demandan ayuda a los especialistas de la Fundación Anar lo hicieron por estar inmersos en una conducta suicida

Los expertos de la Fundación ANAR, los gestores de los principales teléfonos de ayuda a la infancia, alertaron este miércoles a familias y autoridades sobre el aumento de los trastornos psicológicos y emocionales que padecen los niños y adolescentes españoles y, en especial, sobre el enorme crecimiento de los menores que presentan conducta suicida.
Es la conclusión central obtenida del análisis de los relatos de los 20.000 menores a los que ayudaron el año pasado a petición propia o de sus familias. Un estudio que también subraya una segunda conclusión igual de preocupante, como es que la gran mayoría de los problemas de violencia y salud mental que les comunicaron están vinculados al mal uso o al uso perverso de las pantallas y las redes sociales.
El primer dato relevante habla por sí solo. Tres de cada diez menores que demandaron ayuda a estos especialistas (6.467 casos de los 19.990 atendidos) lo hicieron por estar inmersos en una conducta suicida. Dieciocho nuevos casos cada día. Y, lo que es aún peor, uno de cada de cinco de estos chavales (1.405) marcó el teléfono o uso el chat cuando ya estaba en plena tentativa de autolisis. Es el cuarto ejercicio consecutivo en el que la ideación suicida es la causa más repetida de las llamadas, un año en el que se dispararon los casos detectados, con un crecimiento del 25% en solo doce meses.
El aumento de las peticiones de ayuda va en paralelo al crecimiento de las muertes por autolisis entre los adolescentes españoles. Los decesos por suicidio de chicos de 15 a 19 años alcanzaron en 2024 las 78 víctimas. Doce más que un año antes, con un incremento del 18%. No dejan de crecer desde 2017 y están en máximos históricos. Benjamín Ballesteros, director técnico de Fundación ANAR, explicó que «cada año son más las demandas de ayuda por esta causa» y que el fenómeno «está estrechamente relacionado con los problemas de violencia».