Un ‘Kite’ de emergencia para personas migrantes y refugiadas

Un proyecto europeo liderado por la Usal, con participación leonesa, abre las puertas a personas no hispanohablantes con una herramienta lingüística online

Equipo de Communikite de la Usal durante una reunión.DL

León

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¿Eres inmigrante y no tienes ni idea de cómo hacer los papeles para trabajar en tu nuevo país? Kite es la puerta idomática de emergencia en línea para personas migrantes y refugiadas. Ofrecer una «bienvenida amigable a personas que por diferentes razones se han visto obligadas a abandonar su país y emigrar a otros, en este caso, europeos» es el objetivo de esta innovadora herramienta a la que pueden acceder personas migrantes y refugiadas a través del móvil.

Se trata de una plataforma digital creada por el proyecto europeo Communikite, que lidera la Universidad de Salamanca (Usal) con sus homólogas de Heidelberg (Alemania), Varsovia (Polonia), Coimbra (Portugal), Poitiers (Francia), Kiev (Ucrania) y Bolonia (Italia).

Kite cuenta con la colaboración de entidades y oenegés especializadas en la enseñanza de la lengua española a población migrante, como la Fundación Sierra Pambley, de León, Cruz Roja, Accem y Convive Fundación Cepaim.

El «objetivo fundamental de Communikite es la inclusión social de personas que están en situación de emergencia humanitaria», explica Carmen Fernández Juncal, catedrática de la Usal y directora del proyecto.

Presentación del proyecto Communikite en Sudáfrica.DL

Kite es un juego de palabras entre cometa —kite es cometa en inglés— y kit, equipamiento, con la idea de servir como «rompehielos comunicativo para el primer contacto en un ambiente que puede llegar a ser muy hostil» para quienes parten de cero conocimiento del idioma de destino. La herramienta es una especie de cometa lingüística a la que se pueden agarrar para volar en su nueva vida. La caja de herramientas virtual cuenta con seis kite adaptados a situaciones de la vida cotidiana en el idioma del país de acogida —español, alemán, francés, italiano, polaco, portugués— y en inglés, además de en lengua ucrania.

A través de 15 secciones ofrece información básica y aspectos claves del país, además de enlaces con más contenidos, cuenta con un glosario pictográfico multilingüe que contiene palabras básicas para comunicarse en el día a día en ámbitos como la ciudad, la casa, el trabajo, la educación y la salud.

Otro apartado contiene una tabla explicativa con las relaciones entre las letras y sonidos de la lengua de acogida para facilitar la escritura y la pronunciación de palabras clave, como el nombre y los apellidos, además de la pronunciación de las combinaciones de letras se incluye una lista de sonidos con las palabras más usadas.

Un catálogo de fórmulas rituales de cortesía y metalingüísticas facilita detalla aspectos como saludos y despedidas, cómo concertar una cita, pedir ayuda, ofrecer o rechazar algo, realizar y aceptar o rechazar invitaciones y agradecer.

Investigadores de las universidades participantes.DL

La comunicación no verbal también tiene hueco en Kite, con explicaciones y ejemplos que ilustran estos contenidos con el fin de evitar malentendidos culturales y lograr que el proceso comunicativo se realice con éxito.

Por último, la herramienta recoge experiencias interculturales de personas migrantes y refugiadas que narran sus vivencias personales, con el objetivo de que «el usuario encuentre en estas historias un apoyo emocional que le ayude en el proceso de llegada e integración en la comunidad de acogida».

La guerra de Ucrania fue el detonante de la iniciativa. La masiva afluencia de personas refugiadas a España y otros países europeos planteó la necesidad de crear recursos idiomáticos de emergencia para sortear la frontera de las lenguas. «Pensábamos que el conflicto de Ucrania se iba a resolver durante la vida del proyecto, pero no sólo sigue ahí sino que los conflictos se han desplazado a otros sitios», apunta la catedrática.

Este es el motivo por el que le han incorporado la lengua árabe al proyecto, aunque aún no está disponible en la web.

Todavía no está bien estudiado «cómo dar esa primera acogida a personas que no tienen contacto ni con la lengua ni con la cultura de un lugar, es decir, lo que llamamos completos principiantes o nivel cero», por lo que trabajos de investigación de este tipo pretenden ofrecer una respuesta académica a un fenómeno social creciente en Europa. 

«Lo que se ha hecho hasta ahora está enfocado a personas con alguna base. Pero cuando las personas no tienen absolutamente ni idea de nada, hay que darles una motivación para introducirse en la cultura y en la lengua. Pensamos que esta es la forma de inclusión más eficaz», apunta Fernández Juncal. El proyecto empezó en 2023 y culmina en septiembre de 2026 con una guía, dirigida a personal docente de enseñanza de español para extranjeros.

Las oenegés han sido heroicas en este asunto y su colaboración en nuestro proyecto pone a prueba los materiales»Carmen Fernández Juncal

No había muchos materiales para inmigrantes. «Las ONGs han sido en este asunto heroicas porque han dado clases a personas que acaban de llegar y han creado sus propios materiales», admite la catedrática. Su participación en el proyecto es crucial: «Ponen a prueba los materiales que hacemos y nos dan la retroalimentación de si funcionan bien, si hay que corregir algo o, bueno, si son útiles».

«Es un reto adaptarse a las difíciles circunstancias de los estudiantes, que además son muy diversos», apostilla. Algunas son personas con estudios superiores y otras ni siquiera saben escribir. «Es una auténtica satisfacción ver que una persona prospera desde el cero más absoluto de conocimiento en una lengua hasta poder defenderse perfectamente, integrarse incluso en las formas de comunicación específicas de cada cultura», precisa.

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Communikite es el tercer proyecto que coordina en esta línea, después de E-Lengua e Includeed. «En los últimos tiempos ha tenido un avance significativo y esperamos que siga así», subraya Carmen Fernández Juncal.