El hantavirus examina a España
El país se enfrenta a una operación «inédita» y de una «envergadura internacional sin precedentes» que ha implicado a 23 países: evacuar con todas las garantías sanitarias a los ocupantes del crucero MV Hondius
El crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus en su pasaje.
España afronta en 24 horas una compleja operación internacional en Tenerife para evacuar con todas las garantías sanitarias a los ocupantes del crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus y en el que viajan 14 españoles —uno de ellos de Burgos— que guardarán cuarentena en el Hospital Gómez Ulla de Madrid. El rescate del buque MV Hondius afectado por un brote de hantavirus es una operación «inédita» y de una «envergadura internacional sin precedentes» que ha implicado a 23 países.
Todas las miradas estarán puestas en Tenerife. De la complejidad de la operación da cuenta que la ministra de Sanidad, Mónica García, el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, se desplazaron ayer a la isal para coordinar el operativo.
La operación se ha desplegado cinco días después de que esta organización pidiera a España que acogiera en Canarias al buque afectado por un brote de la variante Andes de este virus, por el que han muerto tres personas, una de las cuales sigue a bordo.
La llegada del buque estaba prevista el mediodía de hoy domingo pero todo apunta a que se adelante y se sitúe frente a la costa de Tenerife de madrugada, entre las 3:00 y las 5:00 horas, y tan pronto como amanezca, fondeará en el interior del puerto de Granadilla, donde se instalará un puesto de mando para el seguimiento del protocolo. La evacuación está organizada para el mediodía, a plena luz del día, aprovechando el buen estado de la mar, que está previsto que empeore el lunes. Para seguir este plan, los aviones que repatriarán a los ocupantes del buque tienen que estar preparados en el aeropuerto de Tenerife Sur desde la madrugada.
Para preservar la seguridad, el crucero no atracará y los cruceristas serán desembarcados en lanchas hasta el puerto, para ser trasladados en vehículos burbujas hasta el cercano aeropuerto —a tan solo 10 minutos— sin que haya contacto alguno con la población, y con todas las precauciones para los trabajadores implicados.
Los 14 pasajeros españoles —uno de ellos de Burgos— y el experto en infecciosas de la oficina de la OMS para África serán los primeros en abandonar, en zodiacs y en grupos de cinco.
La capitanía marítima ha prohibido cualquier navegación a menos de una milla náutica del Hondius cuando entre en la zona marítima canaria y ha solicitado a la autoridad portuaria que haga lo propio dentro de la dársena del puerto de Granadilla.
El barco quedará fondeado sin atracar «el tiempo imprescindible y necesario», ha dicho Marlaska, momento en el que se procederá a la evacuación de 121 de las 151 personas que van a bordo, los 147 pasajeros a los que se sumaron tres expertos en epidemias del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) y uno de la OMS África.
Dentro quedarán 30 tripulantes, además del cuerpo y equipaje de una persona fallecida, que seguirán rumbo a Países Bajos, donde se encargarán de su desinfección y gestión del material.
A todos se les hará una «evaluación exhaustiva» para comprobar que siguen asintomáticos; a partir de ahí, irán saliendo de forma «escalonada y ordenada», en zodiacs del Ejército en grupos de 5 personas y por países. En tierra, tres autobuses les esperan para recorrer los 11 kilómetros que separan el puerto del aeropuerto.
Consigo podrán llevar únicamente un pequeño equipaje de mano cerrado en bolsa, con lo imprescindible: documentación, móvil, cargador y otros artículos básicos.
Tanto los cruceristas como el personal del operativo irán provistos con mascarillas FFP2, desde los que intervengan en los traslados como el personal logístico y los equipos sanitarios.
Vuelos programados hacia 8 países
Los viajeros sólo bajarán cuando estén completamente listos para despegar los aviones que deberán llevarles a sus países de origen; en este sentido, Grande-Marlaska ha confirmado que ocho ya han dispuesto y programado sus vuelos de repatriación.
Comenzarán los españoles y el delegado de la OMS: el avión de la Fuerza Aérea española que trasladará a los 15 está listo en Canarias para su viaje a Madrid, donde ingresarán en el hospital Gómez Ulla para realizar cuarentena.
En el puerto les espera además un psiquiatra para garantizar su bienestar emocional, dentro de un dispositivo que ha diseñado el Alto Comisionado de Salud Mental que incluye también un servicio de atención telefónica 24 horas.
De la UE, ya están programados los vuelos de repatriación con destino a Francia, Alemania, Bélgica, Irlanda y Países Bajos. En apoyo de aquellos sin disponibilidad de medios aéreos, el Mecanismo Europeo de Protección Civil ha facilitado dos aeronaves y a lo largo de la tarde se programarán los demás vuelos necesarios para el traslado. Respecto a los extracomunitarios, están dispuestos los vuelos de repatriación hacia Gran Bretaña, Estados Unidos y Canadá. Para los que no tengan medios, la Secretaría General de Protección Civil y Emergencias prepara un plan de contingencia con el Gobierno de los Países Bajos, con el armador del navío y la empresa aseguradora.
LA JUSTICIA LO AVALA
La situación de los tres contactos de la mujer neerlandesa que falleció durante su evacuación de Johannesburgo a Países Bajos identificados por España permanece igual salvo en el caso de la mujer que permanece aisladas en Alicante con síntomas compatibles, que ha dado negativo en la pcr. Otra mujer en cuarentena en Barcelona está asintomática y «ha mostrado toda la voluntad y toda la preocupación también por su propia salud» para aislarse, dijo la ministra. La otra mujer sudafricana que viajó en el mismo vuelo que la fallecida y que pasó una semana en Barcelona antes de regresar a su país tampoco tiene síntomas.
La ministra no ha podido descartar que aparezcan nuevos contactos porque se está haciendo un rastreo «exhaustivo» de «todas y cada una de las personas» que estuvieron en ese avión.
El aislamiento ya ha sido avalado por la sección de instrucción del Tribunal de Instancia de Madrid plaza número 25, que la considera una medida «adecuada, necesaria e idónea para controlar la enfermedad y prevenir su expansión».
García ha querido acabar dejando claro que «el riesgo para la población general sigue siendo bajo» y ha hecho un llamamiento para guardar la privacidad de los pasajeros españoles: «No estamos hablando de casos ni estamos hablando de pacientes, estamos hablando de compatriotas que están asintomáticos, que llevan muchos días viviendo una situación muy difícil y que tienen muchas ganas de volver a casa».
En este mensaje ha insistido Tedros Adhanom, que antes de ir a Tenerife junto a los ministros se ha dirigido a su población para tranquilizarles: «Esto no es otra covid».