Diario de León

España contiene el hantavirus

El Gobierno y la OMS culminan hoy una operación internacional sin precedentes. La mayor parte del pasaje del ‘MV Hondius’ abandonó ayer el barco siguiendo un dispositivo de alta seguridad bajo el escrutinio mundial en medio de una gran expectación internacion

Los pasajeros españoles, con trajes epi blancos auxiliados por militares con epi naranjas, suben al avión del Ejército rumbo al Gómez Ulla.

Los pasajeros españoles, con trajes epi blancos auxiliados por militares con epi naranjas, suben al avión del Ejército rumbo al Gómez Ulla.Ical/Policía Nacional

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EFE / Almudena Santos
Tenerife

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El Gobierno español y la Organización Mundial de la Salud finalizan hoy la operación de desembarco de todo el pasaje del crucero ‘MV Hondius’ tras el brote de hantavirus que se declaró a bordo durante su travesía por el Atlántico Sur, con la salida de dos grupos de personas que tomarán vuelos a Países Bajos y Australia. Después, el buque pondrá rumbo a Róterdam, donde será desinfectado.

Culmina así un operativo sin precedentes con el que España ha desactivado la crisis del hantavirus. La mayor parte del pasaje abandonó ayer el barco siguiendo un dispositivo de alta seguridad bajo el escrutinio mundial en medio de una gran expectación internacional.

Bajo un blindaje sanitario, el crucero MV Hondius atracó en la madrugada de este domingo en el puerto de Granadilla, en la isla canaria de Tenerife, marcando, con ello, el inicio de una compleja operación de repatriación con la cooperación de más de una veintena de países. Desde las unidades de aislamiento de élite en el Hospital Gómez Ulla de Madrid hasta los centros de cuarentena federal en Nebraska, la comunidad internacional se ha apresurado a desplegar un corredor de seguridad sanitario que busca evitar que el regreso de los pasajeros se convierta en el origen de una nueva crisis sanitaria global como la del covid, pese a que la probabilidad de contagio es mucho más baja. El viaje en barco termina en el muelle, pero para cientos de ciudadanos, entre este domingo y este lunes, cuando está previsto que despegue el último avión, comienza un confinamiento bajo vigilancia médica.

A bordo del navío, de bandera neerlandesa, han convivido 144 personas de 23 nacionalidades, un mosaico internacional que ha obligado a desarrollar una coordinación diplomática sin precedentes. Esta dispersión geográfica es, precisamente, lo que mantiene en vilo a las autoridades sanitarias, que deben rastrear no solo a los que ayer han desembarcado sino también a los cerca de treinta pasajeros que abandonaron el buque en escalas previas en la isla de Santa Elena.

De la entidad de la operación, y de la preocupación, da cuenta el hecho de que el Ejército británico lanzó ayer personal médico en paracaídas para atender a un sospechoso de hantavirus en Tristán de Acuña, el territorio habitado más remoto de Reino Unido, tras detectarse un posible caso de hantavirus relacionado con el crucero ‘MV Hondius’. El Gobierno británico hizo público que un equipo «especializado» de las Fuerzas Armadas realizó «un audaz salto en paracaídas» sobre el archipiélago del Atlántico sur, que carece de pista de aterrizaje y solo es accesible por barco.

En Terenife, la operación de evacuación de los pasajeros del crucero Hondius, donde se declaró un brote de hantavirus, coordinada por la Organización Mundial de la Salud y las autoridades españolas, se desarrolló según las previsiones, con los primeros pasajeros y tripulantes volando hacia sus países de origen.

El barco entró poco después de las 6.00 de la mañana hora local (5.00 GMT) al puerto de Granadilla de Abona (Tenerife) procedente de Cabo Verde, con 147 personas a bordo, todos ellos sin síntomas de hantavirus, según comprobaron las autoridades sanitarias una vez fueron examinados cuando el crucero quedó fondeado dentro del puerto.

Poco antes del mediodía despegó el primer avión, un Airbus del Ejército del Aire y el Espacio español que trasladó a los catorce españoles —uno de ellos de Burgos— a Madrid, donde pasarán la cuarentena en el Hospital Gómez Ulla y se les practicarán pruebas PCR de detección del virus. Todos han mostrado su intención de respetar la cuarentena, para la que hay además auto judicial que les obliga.

Tras los españoles, desembarcaron los pasajeros de otras nacionalidades cuyos aviones ya estaban dispuestos en el cercano aeropuerto de Tenerife Sur, adonde fueron trasladados directamente a la pista en autobuses de la Unidad Militar de Emergencias. Los últimos en ser evacuados serán los pasajeros australianos y neozelandeses, que desembarcarán este lunes por la tarde, en cuanto el avión fletado por ese país esté dispuesto.

La ministra de Sanidad, Mónica García, mostró en una multitudinaria rueda de prensa la satisfacción por la evolución de este complejo operativo «sin precedentes» y el orgullo de que sea España el país encargado de liderar una operación diseñada para minimizar cualquier contacto de los pasajeros y tripulantes del Hondius con otras personas.

La operación se ha desarrollado sin incidencias «a pesar de todas las dificultades» y de todas «las oposiciones», dijo la ministra en referencia al anuncio la noche anterior del presidente de Canarias, Fernando Clavijo, de no autorizar el fondeo del barco en Tenerife si no se garantizaba la evacuación de las personas a lo largo de este domingo para que el barco zarpara cuanto antes.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como el papa León XIV han agradecido la solidaridad de los canarios por permitir la llegada del crucero, que se programó en el archipiélago siguiendo las directrices de la OMS.

El director general de esta organización, Tedros Adhanom Ghebreyesus, que ha estado en el puesto de mando junto a Mónica García y a los ministros del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ha destacado la labor de colaboración que está llevando a cabo España con la institución en el desembarque del pasaje.

Diana Rojas, jefa de la unidad de enfermedades emergentes de la OMS, ha agradecido la solidaridad del pueblo de Tenerife y de España con los pasajeros y tripulantes, ya que aunque aparentemente están sanos «no sería humano» dejar que continuasen viaje en el barco.

Hoy por la mañana se aprovechará para hacer el repostaje del buque dentro del puerto de Granadilla. Será el final de la macrooperación.

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