Proyecto Convivo cambia vidas en León
La asociación, que logra que 18 personas con discapacidad intelectual ligera accedan a empleo público y privado, estrena cocina para fomentar la autonomía

Ainhoa, Diana, Iván y Noelia preparan la masa para la pizza.
Las personas con discapacidad ligera o inteligencia límite tienen su punto de referencia y apoyo desde hace una década en Proyecto Convivo. La asociación leonesa, que celebra esta una gala solidaria en el Teatro San Francisco para ayudar a sostener sus proyectos, acaba de estrenar una cocina en el mismo edificio de su sede en Arquitecto Torbado, 4.
El objetivo es «fomentar la autonomía», señala la presidenta Rosa González. El espacio cubre, parcialmente, el vacío que dejó el piso en el que durante dos años las personas usuarias convivían para entrenarse en las tareas de la vida diaria.
«Están muy contentos porque se ven capaces», señala la presidenta. Noelia, Diana, Iván, Ainhoa e Iván lo corroboran con su testimonio mientras preparan la masa para una pizza con su monitora, Feli. Quieren aprender a cocinar, aunque algunos ya hacen sus pinitos en casa y en taller.

Iván se esmera con las patatas para la tortilla con la que va obsequiar a sus compañeros del curso de Inserta.
Iván, por ejemplo, prepara meticulosamente las patatas para cocinar una tortilla que será el aperitivo de la clausura del curso de comunicación oral y escrita de Inserta (Once) que se celebra este viernes en Proyecto Convivo. No se distrae ni un segundo de la tarea.
Ainhoa está equipada con un vistoso gorro de cocina y un delantal que se compró para la ocasión. «Quiero aprender a cocinar», admite. Aparte de preparar las recetas en casa, en su horizonte está la idea de emanciparse algún día, apunta Iván, uno de los jóvenes que se ha estrenado en el mundo laboral. Trabaja como limpiador en Soltra.
Diana trabaja por la mañana en la Universidad de León. Se incorporó al puesto de conserje que ganó en una oposición dentro de la reserva de plazas para personas con discapacidad. Ya son 16 las personas que, como ella, trabajan en la administración pública por oposición. Y tres más están a la espera de que se resuelva la convocatoria para dos plazas ganadas en León y una en San Andrés.

Con la masa de la pizza en el horno.
La apuesta por la preparación de oposiciones y las reivindicaciones para que las administraciones cumplan los requisitos de accesibilidad y reserva de plazas ha abierto un nuevo horizonte a las personas con discapacidad intelectual ligera en León.
La Subdelegación del Gobierno, la Tesorería de la Seguridad Social, la Inspección de Trabajo, el Centro de Formación e Innovación Educativa (Cfie) de la Junta, además de la ULE, son algunas de las administraciones donde han entrado recientemente personas con discapacidad intelectual para cubrir puestos de consejería en la mayoría de los casos.
Otras siete personas trabajan en las plazas obtenidas en sedes de la administración pública en otras provincias: una en Cádiz, otra en Zaragoza, dos en Oviedo, dos en Madrid y otras dos en Valladolid. El Estado empezó a sacar plazas en 2017 y paulatinamente se han sumado otras administraciones, comenta Rosa González.
Los centros especiales de empleo son otro nicho laboral para estas personas. Detrás de estos casos de éxito hay un esfuerzo ímprobo. tres educadoras, una trabajadora social y dos profesores, además de una psicóloga y otra educadora que están como becarias forman el equipo profesional. «Hay que empujarles mucho, a veces las familias los tienen superprotegidos o en el colegio lo han pasado mal y vienen de un fracaso total», explica Rosa González.

En la clase de preparación de exámenes con lenguaje fácil y accesible.
En la planta segunda de Arquitecto Torbado, 4 está el aula donde preparan las oposiciones. Medio centenar de personas —muchas se conectan online desde localidades de la provincia— para los próximos exámenes: conserjes para edificios del Estado y Diputación, limpieza para la Junta y lavandería y limpieza para la Diputación.
El trabajo les cambia la vida, aunque a veces sufren ansiedad «porque no todos los compañeros les entienden». En la asociación trabajan mucho la autoestima y la resolución de conflictos para afrontar esa falta de capacidad de acogida de la sociedad. «Hay que concienciar de que son capaces de trabajar en lo que saben», subraya la presidenta. Las tareas rutinarias que mucha gente detesta suelen ser sus preferidas. «Les gusta la rutina, no improvisar», precisa.
Proyecto Convivo tiene 147 personas usuarias activas. Además de formación ofrece actividades de ocio y bienestar como pilates, musicoterapia y un equipo de fútbol sala mixto que, en su tercer año, se ha alzado con la copa de la liga Plena Inclusión Castilla y León.

Ainhoa muestra la masa de la pizza horneada con tomate natural triturado.
Rosa González destaca el apoyo que presta a sus programas la Fundación Cepa, que ha donado 7.000 euros para las obras y el equipamiento de la cocina, además de otro mobiliario y material de aulas. La Fundación Fernández Peña apoya con una asignación económica y también cuentan con ayudas del Ayuntamiento de León y la Diputación.
El almacén de ropa es otra fuente de ingresos gracias a las donaciones de ropa y la labor de 27 personas voluntarias: está en la calle Monasterio, 8 y abre lunes, martes y miércoles de 10.30 a 13.30 y jueves de 17.00 a 19.00.
La gala de esta tarde apoya la tarea de cambiar vidas de Proyecto Convivo.
Gala benéfica en el Teatro San Francisco este viernes
Fantasía y Comodín asumen con su magia las riendas de la gala como maestros de ceremonia. La gala, con un donativo de 7 euros, cuenta con la actuación de Lions Black Roars, Schola Cantorum Reino de León y, como colofón, el Taller de Teatro y Taller de Expresión Musical Convivo.
El estilo Sprock, un innovador concepto vocal que fusiona el alma del soul, la esencia del pop y la fuerza del rock imprimen el espectáculo del coro que lidera la conocida cantante leonesa Rut Marcos ,vocal coach del programa de televisión La Voz y creadora de este estilo propio.