La verdad robada a 'Los Cuatro de Mansilla'
San Marcos acoge por primera vez un acto de entrega de restos de represaliados del franquismo que fueron prisioneros del campo de concentración
Un largo aplauso recibió a los féretros de Los Cuatro de Mansilla en San Marcos.
Un concejal socialista de León, un tipógrafo, un ferroviario y un abogado compartieron un destino trágico la noche del 18 de diciembre de 1936. Una saca nocturna del campo de concentración de San Marcos unió a los cuatro asesinados por pistoleros fascistas en las tapias del viejo cementerio de Mansilla de las Mulas.en dos fosas en el viejo cementerio de Mansilla de las Mulas.
Su verdad quedó enterrada durante casi 90 años, hasta que, el verano pasado, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) exhumó las dos fosas. Este viernes, los restos Miguel Carro Llamazares, de 63 años, casado y padre de cinco hijos; Fernando Blanco Sandoval, de 25 años, editor del semanario socialista Iskra; Mariano López López, de Matapozuelos (Valladolid); y José Fuertes Martínez, vecino de León y natural de Trobajo del Camino, fueron entregados a sus familiares.
La melodía del Canto a la libertad, interpretada por una trompeta, y un largo aplauso acompañó la entrada de los cuatro pequeños féretros en el salón Quevedo del parador de San Marcos. «Un lugar incómodo», donde para leer la placa de homenaje a las víctimas hay que pedir una llave, como recordó Emilio Silva, presidente de la ARMH, fue el «bien que por mal no venga» después del plantón que el Ayuntamiento de León dio a la asociación tras haber comprometido el salón de plenos para el acto.
«Es lo más cercano que podemos ofrecer a las familias a la verdad, a falta de la verdad oficial que debería dar el Estado español», afirmó el arqueólogo Xerxio Castro tras explicar el proceso de la exhumación. «Este papel debería tener el sello de un juzgado», apostilló Silva al mostrar el informe. «Llevamos 25 años de exhumaciones y hay quien nos critica por no esperar a que llegue la justicia. ¿Hasta cuándo tienen que esperar? Hemps visto morir a gente esperando», lamentó.
"Recuperamos no solo unos restos físicos, sino también una memoria y una dignidad", afirma una bisnieta de Miguel Carro
Entre 1.500 y 3.000 personas fueron ‘sacadas’ de San Marcos como los cuatro de Mansilla para ser asesinadas, de las más de 20.000 prisioneras a lo largo de sus seis años de existencia. En el acto se escucharon los testimonios grabados de Albina Pérez, fallecida a los 101 años hace unos meses y que con 11 entró en el campo a llevar un bocadillo a su padre, atravesando una alfombra de hombres tirados en el suelo.
La voz de Carlos Hernández, periodista que falleció el año pasado y que investigó los campos de concentración, recordó: «Los verdugos, a quienes también hay que situar en el mapa, consiguieron su objetivo: los mataron, pero no consiguieron el objetivo final: borrarlos. No lo consiguieron y no lo conseguirán».
Yolanda Menéndez, bisnieta de Miguel Carro, relató que la verdad de su bisabuelo, Miguel Carro, la descubrió hace 23 años.
«En mi casa nunca se habló de mi bisabuelo, solo mi madre a veces, veladamente», explicó Yolanda Menéndez. Su bisabuelo, Miguel Carro Llamazares, fue concejal del Ayuntamiento de León de forma intermitente entre 1911 y 1930 y de manera continua desde este año a 1936. Era socialista y militante de UGT desde 1909.
Con la entrega de los restos, añadió, «recuperamos no solo unos restos físicos, sino también una memoria y una dignidad», apostilló.
El hilo de la memoria de Los cuatro de Mansilla salió de otra fosa, en Geras de Gordón, cuando Camino Alonso puso sobre la pista del joven abogado José Fuertes hace ocho años.