Oasis urbanos contra el calor: los refugios climáticos leoneses
Iglesias, parques, piscinas, bibliotecas y sedes sindicales ofrecen una alternativa, en varios casos gratuita, para refrescarse y protegerse

Parque de la Candamia de León.
La ola de calor que entró en España el pasado domingo ha dejado temperaturas extremas en León y Ponferrada. Según las previsión de la Aemet, hoy se esperan temperaturas máximas de 35 grados en León y de 37 grados en Ponferrada. El Ministerio de Sanidad recomienda: beber agua frecuentemente; evitar permanecer en un vehículo estacionado y cerrado; no salir en las horas centrales del día; usar ropa ligera; vigilar síntomas de golpe de calor y permanecer en lugares frescos.
Respecto a esta última recomendación, León ofrece diversos lugares para poder permanecer en la sombra y con temperaturas frescas: son los llamados «refugios climáticos». Según páginas especializadas, son los siguientes:
Según la CREAF un refugio climático es «una zona natural o urbana que ofrece unas condiciones ambientales benignas»
Los parques y piscinas públicas son opciones por antonomasia para muchos ciudadanos. Entre los parques leoneses destacan el de Quevedo, el del Cid, el de la Candamia o el Jardín de San Francisco. Son refugios climáticos excelentes gracias a su vegetación y su proximidad a ríos y fuentes de agua potable. En cuanto a las piscinas, las más destacadas en León son las de Sáenz de Miera, Eras de Renueva y las de la Palomera

Piscinias de La Palomera de León.
Los centros comerciales son otro de los reclamos para combatir el calor, puesto que cuentan con climatización constante en todas sus áreas y permanecen abiertos gran parte del día. En León están León Plaza, Espacio León y El Corte Inglés.

Ciudadanos en un parque.
Las templos históricos funcionan como espacios que aíslan el calor del exterior, debido a sus paredes anchas y zonas con sombra. Cabe destacar que las iglesias leonesas son de un amplio valor religioso y artístico, lo que convierte a estos refugios en una visita cultural.
El administrador diocesano de la Catedral, Mario González, confirma el efecto aislante del edificio: «Durante el verano, la Catedral se mantiene a unos 20 o 22 grados, así que hay más gente en el templo. Este efecto aislante se produce porque las vidrieras filtran la radiación del sol». Según González, el turismo también influye: «Viene más gente a misa porque hay más gente de fuera. En las misas del domingo más de un 20% son turistas».

Ciudadanos en una iglesia leonesa.
Aparte de las iglesias, otros entornos culturales que ofrecen una tregua frente al calor son las bibliotecas y los museos, como el Museo de León, el Museo Casa Botines Gaudí, el Museo de la Catedral, la Biblioteca Pública de León o la Biblioteca Universitaria San Isidoro.
No nos podemos olvidar de las fuentes y las zonas con microclima. Estas, ya sea por su emplezamiento o sus rasgos, gozan de un mayor frescor en el ambiente. El entorno del río Bernesga; la plaza del Grano, que destaca por su arbolado y su fuente; la plaza de San Martín, con multitud de terrazas a la sombra; la plaza de San Marcelo, que alberga una fuente neoclásica y la plaza de San Isidoro, con su icónica fuente coronada por un león son espacios de esas características. Otra fuente imperdible es nuestro Neptuno particular en el parque San Francisco.
Los sindicatos han decidido actuar: Comisiones Obreras de Castilla y León ha decidido ofrecer sus sedes como refugios climáticos. Elena Blasco, secretaria provincial de CCOO en León, reivindica esta decisión: «CCOO León, nos comprometemos con la protección de las personas trabajadoras, y ofrecemos de nuevo nuestras sedes como refugios climáticos tanto en León como en Ponferrada, en sus horarios de apertura por las mañanas».
Blasco alega que las medidas de protección son insuficientes: «El sindicato insta a las autoridades a impulsar políticas de adaptación al cambio climático y a acelerar una transición ecológica justa».
El sindicato demanda estos mismos mandatos a las empresas: «Exigimos que las empresas asuman su responsabilidad y actúen. Deben adaptarse a las nuevas condiciones derivadas del cambio climático, evaluando el riesgo térmico, adoptando protocolos y medidas preventivas, adaptando y/o reduciendo jornadas, protegiendo a sus plantillas ante las alertas meteorológicas y garantizando una información y formación adecuadas». Blasco reitera que se debe prevenir los afectos adversos de esta situación cuanto antes: «La falta de previsión y de voluntad provocan situaciones que podrían haberse evitado».
La secretaria sindical insiste en que las altas temperaturas son un riesgo laboral de pleno derecho: «El calor extremo supone un grave riesgo para la salud y trabajar en esas condiciones es un problema cada vez más frecuente, intenso y prolongado. Esta situación afecta de forma directa a las personas trabajadoras, especialmente a quienes desempeñan su labor al aire libre. El calor está reconocido como riesgo laboral y, como cualquier otro, debe prevenirse. No estamos únicamente ante una incomodidad estacional, sino ante un fenómeno que requiere medidas urgentes».
El Real Decreto-ley 4/2023, de 11 de mayo, fija medidas de protección para trabajadores expuestos a temperaturas extremas.
Blasco detalla que las contraindicaciones de estas temperaturas no son pocas: «Los golpes de calor pueden manifestarse con síntomas como mareos, dolor de cabeza, debilidad o visión borrosa, y en casos graves pueden derivar en convulsiones, coma e incluso la muerte. Más allá de estos episodios agudos, la exposición continuada a temperaturas elevadas también puede provocar daños a largo plazo, como trastornos cardiovasculares, erupciones, agotamiento físico y disminución del rendimiento cognitivo. Estos efectos deben ser tratados con la misma seriedad que cualquier otro riesgo profesional».

Mujer abanicándose.
Blasco cree que la solución está en la prevención planificada: «No podemos esperar a que el problema se repita cada verano para actuar tarde y mal. La prevención debe anticiparse al riesgo».
A pesar de la iniciativa, Blasco afirma que no ha aumentado la afluencia de gente en la sede: «De momento no hemos notado más gente de la habitual, pero es bueno que los ciudadanos conozcan esa posibilidad de contar con lugares de refugio climático donde podrán descansar, refrescarse e hidratarse».
Enrique Reguero, secretario provincial de UGT León, revela que desde el sindicato también van a convertir su sede en refugio climático. Reguero quiere que se garanticen las condiciones adecuadas para ofrecer un refugio climático de calidad: «Tenemos que poner agua y el mantenimiento de la sala a 27 o 28 grados máximos».