La mayor sorpresa del eclipse de León, en los últimos minutos

La luz se desploma, la temperatura cae, aparecen planetas visibles en pleno día y el paisaje se convierte en irreal

El eclipse se verá de forma total durante un minuto y medioDL

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Agencias
Madrid

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Los expertos aseguran que la experiencia más sobrecogedora ante un eclipse no es la ocultación del Sol en sí, sino la transformación repentina del entorno cuando la totalidad está a punto de comenzar. La luz se desploma, la temperatura cae, aparecen planetas visibles en pleno día, los animales alteran su comportamiento y el paisaje adquiere un aspecto que muchos observadores describen como irreal. En apenas unos minutos, sostienen los astrónomos, «el mundo cambia de golpe».

La paradoja de los eclipses totales es que durante buena parte de la fase parcial parece que ocurre menos de lo esperado. Aunque la Luna va cubriendo una porción creciente del Sol, el ojo humano compensa muy eficazmente la pérdida de luminosidad y muchas personas apenas perciben modificaciones significativas en el ambiente.

Sin embargo, esa sensación cambia radicalmente al acercarse la totalidad. La disminución de la luz se acelera, el cielo adopta tonalidades extrañas y la percepción general es la de estar viviendo algo que no se parece ni al día ni a la noche.

Según los estudios y observaciones recopilados por numerosos cazadores de eclipses, es precisamente en esos últimos minutos cuando comienzan a manifestarse la mayoría de los fenómenos asociados a la totalidad. Algunos planetas brillantes pueden hacerse visibles en pleno día, la temperatura ambiental desciende de forma perceptible y la fauna empieza a reaccionar al repentino oscurecimiento. Las aves reducen su actividad o guardan silencio, determinados insectos modifican sus rutinas habituales y los animales nocturnos pueden llegar a activarse brevemente, confundidos por unas condiciones que interpretan como la llegada del anochecer.

Todos esos efectos están descritos en'Los eclipses de Sol, el extenso ensayo publicado este año por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) dentro de la colección ¿Qué sabemos de?, firmado por el astrofísico e investigador Alejandro Sánchez de Miguel. A lo largo de más de un centenar de páginas, el autor no se limita a explicar la mecánica celeste que hace posible los eclipses, sino que analiza con detalle los cambios físicos, atmosféricos, biológicos e incluso emocionales que acompañan a estos fenómenos.

Sánchez de Miguel subraya en su obra que la experiencia de un eclipse total es mucho más amplia que la simple observación del Sol cubierto por la Luna. Describe cómo el horizonte «puede transformarse en un crepúsculo de 360 grados, con colores propios de un amanecer o un atardecer visibles simultáneamente en todas las direcciones». Sobre la cabeza del observador, mientras tanto, «el cielo adquiere un tono azul oscuro o índigo que permite distinguir algunas estrellas y planetas brillantes pese a encontrarse todavía en pleno día».

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El libro también recoge algunos de los fenómenos menos conocidos, como las llamadas bandas de sombra, «unas ondulaciones de luz y oscuridad que pueden aparecer sobre superficies claras pocos segundos antes y después de la totalidad»; o la sensación de que «la sombra de la Luna avanza sobre la superficie terrestre como una gigantesca pared oscura». Se trata de efectos difíciles de fotografiar y, en algunos casos, incluso de describir, lo que explica que muchos veteranos insistan en que ningún vídeo ni ninguna imagen son capaces de reproducir exactamente lo que percibe el ojo humano durante un eclipse total. Porque un eclipse total no transforma únicamente la apariencia del Sol. De repente, el mundo parece cambiar de golpe, explica este cazador de eclipses.

El eclipse solar total del 12 de agosto, el número 16 del siglo XXI

El mundo ha vivido en lo que llevamos del siglo XXI 16 eclipses solares totales, incluido el de este 12 de agosto de 2026, que tiene a España como lugar privilegiado para su observación, aunque Europa es uno de los continentes menos favorecidos para ello. Solo se ha presenciado otro en el continente europeo en 2015, en las islas noruegas de Feroe y Svalbard. Un eclipse solar total es un fenómeno en el que la Luna llega a tapar por completo al Sol, y puede cruzar más de un continente. Solo es contemplado por aquellos observadores que se encuentran en la llamada línea de totalidad del eclipse. Un mapa del mundo sobre este fenómeno durante el siglo XXI sitúa en cabeza por número de veces a Asia, donde se han visto en seis ocasiones, según el catálogo de eclipses de la Nasa. El inminente eclipse del día 12 cruzará España desde Galicia hasta Baleares y se podrá ver también total desde partes de Groenlandia, Islandia, el océano Atlántico, el extremo norte de Siberia (Rusia) y un pequeño rincón de Portugal. En otras zonas del hemisferio norte, incluyendo partes de EE. UU., Canadá, Europa y el noroeste de África, podrán presenciar un eclipse solar parcial. España se ha convertido en esta ocasión en un destino turístico para los amantes de la astronomía de todo el mundo. Según cálculos del Ministerio de Economía, generará un aumento de 446.700 turistas en las numerosas provincias afectadas por la totalidad y las zonas de atracción cercanas en la semana del 10 al 16 de agosto. La duración total del eclipse del 12 de agosto será de 264 minutos (algo menos de 4 horas y media), destaca el Observatorio Astronómico Nacional (OAN). En España la duración de la fase de totalidad depende de la ubicación pero no superará los dos minutos. El eclipse solar total más largo desde 2001 ha sido el del 22 de julio de 2009, alcanzando los seis minutos y 38,86 segundos, recorriendo la India, Nepal, Bangladés, China y el Pacífico. A continuación se detallan las fechas y los lugares donde se han visto eclipses solares totales durante el siglo XXI:- Asia: 29 de marzo de 2006, 1 de agosto de 2008, 22 de julio de 2009, 13 de noviembre de 2012, 20 de marzo de 2015 y 9 de marzo de 2016, y la franja recorrió Turquía, Rusia, Mongolia, China, la India, Indonesia o Timor Oriental.- África: 21 de junio de 2001, 4 de diciembre de 2002, 29 de marzo de 2006 y 20 de marzo de 2015, observándose en Angola, Zambia, Mozambique, Libia, Egipto, Gabón, Congo o Uganda.- América del Sur: 29 de marzo de 2006, 11 de julio de 2010, 2 de julio de 2019 y 14 de diciembre de 2020. Brasil, Chile (incluida Isla de Pascua) y Argentina fueron los sitios donde contemplarlos.- América del Norte: 1 de agosto de 2008, 21 de agosto de 2017 y 8 de abril de 2024, incluyendo Canadá, Estados Unidos y México.- Oceanía: 4 de diciembre de 2002, 11 de julio de 2010 y 13 de noviembre de 2012, cubriendo Australia y zonas del Pacífico Sur.- Europa: el 20 de marzo de 2015, en las islas Feroe y archipiélago de Svalbard (Noruega) y el 12 de agosto de 2026 en España como lugar privilegiado y en zonas de Islandia, Groenlandia, extremo norte de Siberia, océano Atlántico y una pequeña porción de Portugal.- Antártida: se ha podido disfrutar de este espectáculo astronómico, hasta el momento, el 23 de noviembre de 2003 y el 4 de diciembre de 2021.También dos eclipses solares considerados híbridos, es decir, que pasaron de anular a total a medida que la sombra de la Luna se desplazaba sobre el planeta y estos fueron el 3 de noviembre de 2013 y el 20 de abril de 2023.