Diario de León

Antonio Turiel: "León tiene un entorno natural muy útil para cambiar la economía"

El investigador del CSIC participa, con Antonio Aretxabala y Héctor Robles, en una jornada de divulgación científica el jueves en Cistierna en defensa de la Montaña de León

Antonio Turiel durante una charla en León.

Antonio Turiel durante una charla en León.VIRGINIA MORÁN

Ana Gaitero
León

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La concesión de permisos de investigación para buscar minerales estratégicos —como los fosfatos— ha encendido las alarmas del ámbito científico. El físico leonés Antonio Turiel, junto con el geólogo Antonio Aretxabala y el profesor de la Universidad de Oviedo Hugo Robles, desgranarán en Cistierna, con información científica basada en la evidencia, los peligros que acechan a territorios en fase de despoblación y con ricos recursos naturales. «Defender la montaña leonesa es defender nuestro futuro» es el lema de esta cita prevista el jueves 13 de junio a las 19.00 horas en el Cine Mary.

—Después de los aerogeneradores y plantas solares, ¿Cuáles son ahora los peligros que acechan a la montaña leonesa?

—La proliferación de proyectos a la desesperada para intentar conseguir tanto energía como materiales en un momento en que ya empiezan a escasear, acelerado por el conflicto con Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz. La minería es peligrosísima porque estamos hablando de extraer minerales en concentraciones muy bajas, con minas a cielo abierto y desmonte de montañas de forma agresiva. El biogás, la biomasa y los embalses reversibles son otra presión adicional. En cambio, los parques solares y los aerogeneradores, el gran problema durante todos estos años, empiezan a estar un poco de capa caída. Ya estamos viendo muchos proyectos que se están abandonando, aunque algunos seguirán tirando para delante, pero realmente esta amenaza pasa a un nivel inferior.

Lo de Marruecos con Ceuta es una cuestión de control geoestratégico, de recursos también: está en juego el control del Estrecho"

—¿Cómo se puede defender la montaña leonesa en una fase de despoblación?

—Cómo no lo sé. Soy físico. Pero creo que la gente que no vive allí, la gente que vive en la ciudad y en otras partes, debería de entender que es importante preservar eso por muchos motivos como son la función ecosistémica del medioambiente y de los espacios naturales. Los bosques bajan la temperatura, favorecen la precipitación, evitan las escorrentías, evitan las riadas y además son refugio de mucha biodiversidad, que es fundamental para conseguir cosas como tener aire limpio, agua limpia, etcétera, etcétera. La gente debe entender que el espacio natural, la naturaleza es fundamental para su propia vida y que le da muchos servicios que incluso hasta tienen un valor económico muy importante. Si no entendemos esto es complejísimo, porque obviamente hay un problema con la despoblación y además la gente considera que no entiende de estas cuestiones y que ya se encargarán otros que «saben». La cuestión qué es lo que saben y qué buscan.

—Con la gran caída económica y demográfica que ha sufrido León tras la era del carbón. ¿Puede ser un laboratorio del decrecimiento como recambio del sistema?

—A mí no me parece que León sea un sitio que socialmente sea más favorable al decrecimiento como para hacer un laboratorio más que ningún otro sitio. León lo que tiene a su favor, y eso sí que es claro, es un entorno natural que puede ser muy útil de cara a intentar montar un tipo de economía diferente y un tipo de estructura social diferente. Para ello hay que contar con la estructura social existente actualmente y es muy complejo. Primero hay que hacer entender a la gente que hay que optar por otros medios. También te digo, con las dificultades crecientes que vamos a tener en los próximos años, pues a lo mejor esto se puede hacer. Tendría que ser en buena medida con gente que venga de fuera con ganas y con ideas, porque el otro problema que tenemos en León es el envejecimiento. Hasta los que nos fuimos envejecemos. No es nada sencillo dar un giro, porque además es importante que sea la gente de la tierra la que organice estas cosas, porque somos los que realmente conocen el territorio. Es un encaje de bolillos muy difícil.

—Parece que el fin de la minería, con otras características ambientales y económicas, en realidad no ha llegado. ¿Cómo puede repercutir en León el primer programa de exploración minera en 50 años al que se dedican 180 millones?

—Respecto a los actuales programas de explotación minera, tienen una componente desde el punto de vista institucional de desesperación, de necesidad de encontrar recursos, y desde el punto de vista de las empresas es muy especulativo. Y la gente no entiende que el tipo de minería que se propone, que es minería de desmonte, es muy diferente a la minería de carbón con galería de toda la vida. Entonces esto no va a ser igual ni va a generar una actividad económica semejante y además el destrozo ambiental va a ser mucho mayor. Lo que sucede es que muchos de estos depósitos realmente no son explotables, o sea, como te digo, hay muchísima especulación aquí.

—Usted ha advertido de la guerra por los recursos. La llamada masiva a cruzar de Marruecos a Ceuta, ¿es la nueva guerra?

—Lo de Marruecos con Ceuta, evidentemente, entra en toda una dinámica de control geoestratégico, de recursos también. Pero fundamentalmente lo que está en juego es el control de la ruta marítima del estrecho de Gibraltar. De manera efectiva España controla el paso por el estrecho de Gibraltar. Porque el área circundante de Ceuta se intersecta con el área circundante de la península y entonces de manera real, en algún momento tienes que atravesar aguas españolas para cruzar el estrecho de Gibraltar, inevitablemente. Si Ceuta fuera marroquí, eso ya no pasaría, podrías ir por el lado marroquí de las aguas. Por ese motivo Estados Unidos ha metido dinero en Marruecos. Hace dos semanas, antes del salto de Ceuta, le dio 40 millones de dólares a a Marruecos con el objetivo de ayudarles a recuperar Ceuta y Melilla, que nunca fueron marroquíes. Pero es el discurso de la administración Trump, en parte para castigar al Gobierno de Sánchez por su posicionamiento díscolo y en parte también porque les interesa estratégicamente.

—¿Cuál es esa ecuación geoestratégica?

—Estados Unidos ha visto que otro de los grandes cuellos de botella y puntos de estrangulamiento del comercio mundial va a ser el estrecho de Gibraltar y les preocupa que en el futuro España no sea una potencia aliada. Juegan todas las cartas. Marruecos además es muy estratégico porque controla el Sáhara Occidental, que es donde están las principales reservas de fosfatos del mundo. Les interesa que sea un país que se mantenga dentro de su control. Incidentalmente es interesante el hecho de que justamente las minas que se quieren abrir en en León, son minas de fosfatos, aparte de otros minerales.


«Las minas que se proponen en León son muy especulativas: lo más probable es que sea antieconómico intentar explotarlas»

—¿Qué tienen en común el Sáhara y León?

—El Sáhara occidental contiene las mayores reservas de fosfatos del mundo y Marruecos, gracias a eso, es el principal productor. Los fosfatos son imprescindibles en la agricultura como fertilizantes. Las minas que se proponen en León son muy especulativas porque lo más probable es que las concentraciones sean muy bajas y que sea antieconómico intentar explotarlas. La presencia de un mineral en un sitio no quiere decir que sea realmente económicamente explotable.

Se puede ver también en streaming

La conferencia se emitirá también desde el canal del Espacio Apoyo Mutuo o Colapso, en el siguiente enlace:

https://www.youtube.com/live/IymPoQySErc?si=bJaIxgEzFWc0FVLk

Organizan:  Asociación Esla Vida, AEMS-Rios con Vida, ARBA, CGT-León, Coordinadora en Defensa del Territorio, Espacio Apoyo Mutuo o Colapso, Plataforma Lodos NO, Plataforma Payuelo Libre y Plataforma por la Vida de la Montaña Oriental Leonesa


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