No hay que despedirse de las gafas solares

Un grupo de mujeres con gafas para ver el eclipse solar en Melilla.
Tras la euforia del eclipse producido anteayer, muchas personas se plantean qué hacer con las gafas, cuya protección ha evitado tantos males mayores, como indican los datos.
De acuerdo con la Agencia EFE, los profesionales de Emergencias Sanitarias de Sacyl atendieron diez casos vinculados con el eclipse desde las 18:29 de anteayer hasta las 7:00 de ayer. Solo uno se relacionaba con molestias oculares.
Tal y como informa EFE, la Consejería de Salud y Bienestar Social indica que hubo tres incidencias por patología banal, una de ellas en León capital, que fueron solucionadas con asesoramiento telefónico. Igualmente se atendió a una mujer de 61 años con molestias oculares, a la que se le recomendó ir al PAC más cercano, en la provincia de Burgos.
Se han atendido diez casos vinculados con el eclipse en Castilla y León. la atención hospitalaria ha sido un 21% menor que en 2025.
En varios puntos de observación se recogieron las siguientes incidencias: una mujer con traumatismo de tobillo así como cuatro pacientes con mareos, caídas y presíncope, todos leves.
Finalmente, se registró que un hombre de 91 años presentaba síntomas de deshidratación, el cual fue trasladado a un hospital. En Atención Hospitalaria, las urgencias atendidas anteayer llegaron a 3.022, incluidas las del eclipse, frente a las 3.823 del año pasado, lo cual, muestra un descenso del 21% en la actividad.
Aunque las gafas parezcan destinadas a guardarse en el baúl de los recuerdos o a ir directamente a la basura, pueden guardarse. Según EFE, las gafas pueden tener una duración de hasta tres años si se conservan de forma precisa.
Juan Carlos Mora, optometrista de Óptima Roma, detalló a EFE que la primera opción debe ser siempre conservarlas porque su vida útil todavía no ha acabado.
Mora enumeró a EFE una serie de recomendaciones para preservarlas: meterlas en un sobre y que no se aplasten, evitar golpes y deformaciones, velar por mantenerlas en un lugar seco y sin altas temperaturas, y antes de volver a ponérselas, se debe revisar que la montura y el filtro no presenten daños, ya que si los tienen, no pueden usarse.
Mora explica que si se quieren tirar, la montura de cartón debe desecharse en el contenedor de papel y las lentes deben depositarse en residuos, puesto que es imposible reciclarlas.