El líquido que salva la vida

La Fundación para el Fomento Global de la Donación Altruista de España (Fundaspe) pone en marcha un verano más la ‘Olimpiada Roja’, una iniciativa que recuerda a los donantes que, a pesar de los desplazamientos, pueden ayudar en cualquier punto de donación nacional

Donación de sangre en León con la presencia de Martín ManceñidoVirginia Moran

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León

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Como cada año, la Fundación para el Fomento Global de la Donación Altruista de España (Fundaspe) ha puesto en marcha la ‘Olimpiada Roja’, una campaña destinada a promover la donación de sangre durante la temporada estival, de junio a septiembre, y que celebra ya su vigésimo sexta edición.

Como detalla el leonés Martín Manceñido, presidente de la Hermandad de Donantes de Sangre de León y de la Fundaspe, así como expresidente de la Federación Internacional de Organizaciones de Donantes de Sangre y de la Federación Española de Donantes de Sangre, esta campaña resulta de vital necesidad «por algo reiterativo que ocurre en estas fechas. Hay un hecho que no se puede obviar que son los desplazamientos durante el verano, y se rompe el equilibrio de la donación de sangre. Eso hace que bajen las reservas necesarias de sangre en los hospitales». Según Manceñido, las donaciones de sangre en verano suelen bajar un 20%.

Donar sangre allá donde se vaya

La vacaciones no son un impedimento para seguir donando, dado que los donantes leoneses y leonesas pueden ayudar en cualquier punto de donación de España. 

Mediante el fomento de la 'Olimpiada Roja', la Fundaspe quiere recordar este hecho a los donantes: «Les pedimos a los donantes que por favor lo tengan en cuenta y que si les llega el SMS pueden donar allí donde estén y solicitamos a todos los responsables políticos que refuercen las donaciones», reitera Manceñido.

Manceñido aclara que este no es un llamamiento exclusivamente dirigido a donantes oficiales, sino también a potenciales donantes: «Si una persona va al punto de donación, pueden tomarle nota para hacerse donante». El responsable de la Fundaspe recuerda que una persona puede ser donante de sangre si tiene entre 18 y 70 años.

Otro motivo por el que las personas se muestran reticentes a donar sangre son las altas temperaturas: «La climatología cuando es adversa, en este caso es el calor, nos afecta. Este verano ha sido muy caluroso y eso siempre entorpece un poco. Sin embargo, los puntos fijos de donación, que en el caso de León está en el Centro de Salud José Aguado, y las unidades móviles están refrigeradas. Las precauciones y cuidados que se deben tomar después de donar sangre con calor son las mismas que de normal», tranquiliza Manceñido.

Una balanza que es un auténtico tetris logístico 

El presidente de la Fundaspe se muestra conforme con la progresiva implicación ciudadana en esta iniciativa, también de nuevos donantes, en un proyecto que trata de equilibrar una balanza que muchas veces opera como una auténtica espada de Damocles: «El nivel de participación ha mejorado. Todos los centros de hemoterapia animan con sus mensajes y hay un llamamiento permanente. Las redes sociales nos dan la posibilidad de llegar más rápido y a más gente. El tema de las reservas es un caballo de batalla de cada día».

Manceñido incide en que el hecho de que el nivel de las donaciones baje en estas fechas altera aún más una logística que ya de por sí es complicada. 

En ese punto reside el hecho de insistir en la importancia de esta iniciativa, especialmente ahora, en el ecuador del verano: «La sangre tiene caducidad. Ese es uno de los problemas importantes. Los glóbulos rojos duran 42 días pero las plaquetas solo viven 6 días. Si haces una transfusión de sangre después de 6 días ya no vale. Hay un margen de 6 días para mantener el equilibrio en las reservas de sangre. Hay que movilizar a mucha gente. Mantener ese equilibrio es el objetivo de todas las hermandades de la comunidad así como del Centro de Hemoterapia y Hemodonación de Castilla y León, ubicado en Valladolid».

En julio ha habido 1.076 donaciones en León, 162 más que en el pasado julio. Así se compensa el déficit del primer semestre de 2026

Se ha tenido que lamentar una recesión durante los últimos meses, pero el responsable de la hermandad leonesa está tranquilo ante la subida del pasado mes de julio: «En julio ha habido 1.076 donaciones en León, 162 donaciones más que en julio del año anterior. Se ha producido un déficit en los últimos meses porque durante el primer semestre ha habido menos salidas de las unidades móviles, lo que se traduce en 500 donaciones menos en este semestre respecto al del año anterior. Sin embargo, estamos contentos porque en julio hemos empezado a recuperar».

«Nuestro objetivo en la provincia es llegar a las 11.500 o 12.000 donaciones al año. El año pasado llegamos a las 11.513 en León», afirma Manceñido

Este equilibrio precisa de una exactitud matemática, algo que sabe el presidente de la hermandad leonesa: «Nuestro objetivo en la provincia es llegar a las 11.500 o 12.000 donaciones al año. El año pasado llegamos a las 11.513 en la provincia de León. Queremos que como mínimo ese número de donaciones lo obtengamos en el presente. En Castilla y León, se hacen unas 450 transfusiones de sangre cada día. En León se necesitan 50 donaciones al día. Cada día en España se precisan 5200 donaciones». 

No obstante, el trabajo coordinado de todas las provincias garantiza un balance óptimo: «Con lo que obtienen el resto de las provincias, el objetivo es que se cubran las necesidades de los hospitales para que no haya retrasos en las intervenciones. Afortunadamente, eso no pasa en Castilla y León porque si falta en una provincia, otra lo suple».

Además de por la cooperación entre provincias, Castilla y León puede asegurar sangre para cada enfermo porque destaca por ser solidaria. León es una de las provincias de la comunidad que más sangre proporciona: «Castilla y León es la segunda comunidad con mayor número de donaciones. Hay 40 donaciones por cada 1000 habitantes. El índice medio en España es de 36,5 donaciones. A la cabeza del ranking está Extremadura. A nivel autonómico, León se encuentra en el cuarto puesto. Valladolid y Burgos se encuentran en el primer y segundo puesto», relata Manceñido.

Los grupos sanguíneos de oro

Aunque cada donación de sangre cuenta, hay grupos sanguíneos especialmente valiosos y decisivos para cuidar esa armonía de la que habla Manceñido: «Los grupos sanguíneos más necesitados son el 0 positivo y el A positivo, ya que son los más numerosos. Un 70 por ciento de la población los tiene, por lo tanto, también el mayor número de enfermos. Otro muy importante es el 0 negativo. Tiene una ventaja al ser el donante universal; cualquiera puede recibir de ese grupo», infiere Manceñido.

El plasma: un líquido salvavidas opacado por la donación de sangre

A pesar de que la campaña se llame ‘Olimpiada Roja’, un color que automáticamente se asocia a la sangre, la iniciativa también insiste en la enorme significación de donar plasma, el gran olvidado que salva vidas de igual forma: «Últimamente, a nivel europeo, nacional y autonómico, la donación de plasma es cada vez más importante. El 55% del volumen sanguíneo es plasma. Con la donación de solo plasma, se obtienen productos como la albúmina o las gammaglobulina. Todos estos productos no se pueden fabricar química o farmacológicamente, sino que salen directamente del plasma. Los pueden necesitar personas con determinados cánceres», cuenta Manceñido.

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En muchos países del mundo se sigue pagando por la sangre. Uno de ellos es EE UU 

Tras toda una vida dedicada a esta labor, Manceñido vive con mucha alegría el segundo puesto de Castilla y León en la clasificación nacional así como el destacado puesto de España en donaciones de sangre a nivel mundial, y dota de reconocimiento a esta labor puramente desinteresada, mientras en otras partes del mundo la sangre se sigue pagando: «He tenido la suerte de haber sido presidente y fundador de la Federación Española de Donantes de Sangre durante 30 años y presidente de la internacional durante tres. He vivido más de 45 años en esta actividad y no me sorprenden estas cifras porque se han hecho las cosas bastante bien desde las administraciones sanitarias. Aunque pequemos de machacones, no hay más remedio. Siento mucha satisfacción. En EE UU se sigue pagando la sangre. Cuando hablamos de donantes, no hablamos de pagar dinero, porque si no serían vendedores de sangre», amerita Manceñido.