Diario de León

Septiembre anuncia una avalancha judicial en León por la inusual actividad de la abogacía en agosto

Buena parte de los despachos mantiene el trabajo de puertas adentro pese al carácter inhábil; las costumbres de la actividad se modifican por el cambio de ritmo de los nuevos tiempos

Togas colgadas en la sala habilitada en la Audiencia Provincial.

Togas colgadas en la sala habilitada en la Audiencia Provincial.DL

Miguel Ángel Zamora
León

Creado:

Actualizado:

La decisión de numerosos abogados de la capital de prolongar sus actividades profesionales puertas adentro de sus despachos en agosto a pesar de que el mes tiene declaración tradicional de inhábil a determinados efectos, vaticina un mes de septiembre cargado de asuntos en el Tribunal de Instancia de la capital, circunstancia que se extenderá presumiblemente a los de los otros siete partidos judiciales de que se compone la provincia.

Salvo para causas con preso y materia de violencia de género, las salas de vistas de la Avenida de Sáenz de Miera permanecen cerradas. Lo mismo ocurre en la Audiencia Provincial. Pero en las hojas de señalamientos, los derroteros son otros. El Palacio de Justicia solamente habilita dos fechas para juicios en el mes de inicio del otoño por excelencia, Uno corresponde a un caso de malversación instruido en Villablino y el otro es un asunto de trata de seres humanos con fines de explotación sexual, abuso sexual, tenencia ilícita de armas, prostitución y favorecimiento de la inmigración ilegal que se instruyó en La Bañeza.

Dos argumentos marcan la pauta de la realidad. Por una parte, los consabidos plazos que traen de cabeza al personal de la abogacía. La necesidad de tener listo el procedimiento para los casos en los que el trámite vence en los primeros días de septiembre, fuerza el ritmo laboral. Por otra parte, no todos los profesionales se desenvuelven en bufetes y dependen de su condición de autónomos para subsistir. La necesidad obliga.

Impuestos

La campaña de impuestos y el cierre de operaciones mandan. Solo en agosto se baja el pistón en algunas áreas afectadas por el cierre de los juzgados y, en general, en el mercado nacional por tratarse del mes elegido para las vacaciones por la mayoría de los españoles.

Sin embargo, trabajar en un mercado global implica estar siempre a punto para cualquier actuación que implique un trabajo multijurisdiccional. Sobre todo, en áreas transaccionales, en las que la maquinaria no se detiene para poder firmar en septiembre. Los despachos nunca dejan el fuerte solo, pero la mayor parte de los abogados cogen vacaciones en agosto. Los fichajes de los bufetes tampoco paran en verano, que suelen mantener su ritmo habitual hasta junio e incluso en ocasiones hasta julio. Los meses de estío suelen reservarse para sellar los acuerdos y las incorporaciones definitivas de los letrados en las firmas se trasladan a septiembre.

Al margen de las particularidades, la mayoría de los despachos consultados tienen establecido un protocolo que, si no obliga, al menos recomienda a sus abogados disfrutar de entre un 50% y un 70% de sus vacaciones (entre 22 y 28 días laborables al año) en el periodo estival. Eso sí, estableciendo turnos u otros mecanismos que garanticen que siempre haya profesionales para procurar que los asuntos y las necesidades de los clientes estén cubiertas también en estas fechas.

Con todo, el problema de fondo radica no tanto en el momento puntual de la vuelta a la actividad en septiembre como el desarrollo de la campaña judicial completa, aquejada por la creciente cifra de asuntos pendientes.

tracking