Google probará un sistema para reducir el impacto climático de las estelas de aviones
Los promotores hablan de que son responsables de aproximadamente un tercio del impacto climático de la aviación
Pájaros vuelan entre las estelas dejadas por los aviones durante el amanecer en Fráncfort, Alemania.
Un consorcio liderado por Google probará durante 30 meses en el Atlántico Norte un sistema para evitar las estelas de condensación. Los promotores han explicado durante una mesa redonda este lunes que son responsables de aproximadamente un tercio del impacto climático de la aviación.
El proyecto, denominado "Operación Blue Skies", también cuenta con la participación de la organización Contrails.org y el proveedor británico de servicios de navegación aérea NATS, que tienen el objetivo de "reducir una parte del impacto climático" del transporte aéreo, una operación que tendrá un costo de 5 millones de libras (5,8 millones de euros).
Las estelas de condensación son nubes que se forman cuando el vapor de agua de los motores se condensa alrededor de partículas de hollín y, en determinadas condiciones atmosféricas, pueden contribuir al calentamiento global.
El programa se desarrollará durante 30 meses en la mitad oriental del corredor del Atlántico Norte, dentro del espacio aéreo de Shanwick, una zona que concentra alrededor del 5 % del calentamiento global atribuido a las estelas de condensación.
La iniciativa contempla al menos dos pruebas operativas de unos cuatro meses cada una, y durante las horas totales de ensayo, aproximadamente 10.000 vuelos anuales procedentes de cientos de ciudades atravesarán el espacio Shanwick, aunque tan solo un pequeño porcentaje de ellos será desviado ligeramente para evitar zonas sensibles a la formación de estelas.
Para el director de sostenibilidad de NATS, Jan Jopson, "la descarbonización de la aviación requerirá diversas soluciones, y comprender el papel de las estelas de condensación es fundamental en este proceso".
La inteligencia artificial
La propuesta se basa en previsiones realizadas mediante inteligencia artificial para identificar las regiones atmosféricas donde existe mayor probabilidad de que se formen estelas persistentes.
"Estas predicciones permitirán a las tripulaciones y a los controladores introducir cambios específicos en las rutas sin alterar de forma significativa las operaciones habituales", ha explicado durante la mesa redonda el responsable técnico de Google para la operación, Paul Hodgson.
El proyecto busca trasladar a una escala de espacio aéreo las pruebas realizadas hasta ahora con aerolíneas individuales -como American Airlines- y demostrar que la mitigación de las estelas puede integrarse en la gestión ordinaria del tráfico aéreo.
Para ello, Google desarrollará modelos de inteligencia artificial y utilizará imágenes de satélite para "predecir, monitorizar y verificar" las estelas, mientras que NATS coordinará las operaciones, la gestión del tráfico y las evaluaciones de seguridad.
"Al combinar la ciencia de vanguardia con la experiencia operativa, podemos empezar a generar la evidencia práctica necesaria para determinar si esto podría contribuir significativamente a reducir el impacto climático global de la aviación", ha añadido Jopson.
Otros colaboradores
El consorcio también incluye a Contrails.org, el Imperial College London y la Universidad de Cambridge, que analizarán los resultados y el impacto climático, y al Met Office, que desarrollará capacidades específicas de predicción de estelas y aportará información meteorológica.
El proyecto está cofinanciado por socios del sector y el Departamento de Transporte británico mediante el programa ATI, aunque también contará con la intervención de Google UK, que participará sin coste económico y aportará 1,4 millones de libras (1,6 millones de euros) en especie en investigación, ingeniería e infraestructura informática.