El otoño empieza esta semana, pero para los meteorólogos empezó hace 20 días: por qué existen dos fechas distintas
El otoño de 2026 comenzará astronómicamente el 23 de septiembre a las 02:05 horas en la Península, pero el otoño meteorológico arrancó el día 1: no es un error, sino dos formas diferentes de dividir las estaciones

El otoño meteorológico comenzó el 1 de septiembre, mientras que el otoño astronómico de 2026 llegará el 23 de septiembre, una diferencia que responde a dos formas distintas de establecer las estaciones
El calendario todavía dice verano, pero un meteorólogo lleva desde el 1 de septiembre hablando de otoño. No se ha adelantado tres semanas ni se trata de una cuestión relacionada con que este año haya empezado a refrescar antes. La explicación es mucho más sencilla: existen dos maneras diferentes de establecer cuándo comienza una estación. Una mira la posición de la Tierra respecto al Sol y la otra divide el año en periodos fijos para poder estudiar y comparar el clima. Por eso, mientras el otoño astronómico de 2026 comenzará el próximo 23 de septiembre, para la meteorología ya llevamos casi tres semanas dentro de él.
La fecha que tradicionalmente identificamos como el comienzo del otoño corresponde en realidad al otoño astronómico.
El Observatorio Astronómico Nacional, dependiente del Instituto Geográfico Nacional, sitúa este año el inicio de la estación en el hemisferio norte en el 23 de septiembre de 2026 a las 02:05 horas. El verano, que comenzó el pasado 21 de junio, habrá durado aproximadamente 93 días y 16 horas.
Esta fecha no se decide arbitrariamente en un calendario. Está determinada por el movimiento de nuestro planeta alrededor del Sol.
El cambio se produce con el equinoccio de otoño. Alrededor de ese momento, el día y la noche tienen una duración cercana a las 12 horas y, a partir de entonces, las noches pasan a ser más largas que los días en el hemisferio norte.
Por eso el otoño astronómico no comienza todos los años exactamente el mismo día. Puede hacerlo habitualmente el 22 o el 23 de septiembre debido a las características de la órbita terrestre y a cómo encaja nuestro calendario con ese movimiento.
El otoño meteorológico empezó el 1 de septiembre
Para los meteorólogos, sin embargo, esperar al equinoccio complicaría innecesariamente las estadísticas.
La solución consiste en utilizar temporadas completas de tres meses. El otoño meteorológico comienza siempre el 1 de septiembre y termina el 30 de noviembre. Diciembre, enero y febrero forman el invierno; marzo, abril y mayo, la primavera; y junio, julio y agosto, el verano.
Esto significa que cuando llegue el otoño astronómico el próximo día 23, el otoño meteorológico llevará ya 22 días en marcha.
La fecha astronómica describe la posición de la Tierra respecto al Sol. La meteorológica crea periodos estables que facilitan estudiar temperaturas, precipitaciones y otros parámetros y compararlos entre diferentes años.
El otoño meteorológico utiliza fechas fijas por una razón muy práctica
Imaginemos que se quiere comparar el otoño de 2026 con el de 1990, 2000 o 2025. Si cada temporada comenzase y terminase en días ligeramente diferentes, los periodos analizados tampoco serían exactamente iguales.
Dividir las estaciones en meses completos elimina ese problema.
El Met Office británico, que utiliza esta misma definición meteorológica, explica que establecer septiembre, octubre y noviembre como otoño proporciona consistencia a las estadísticas meteorológicas y climáticas y facilita comparar unas temporadas con otras.
De esta manera, cuando se calcula la temperatura media de un otoño o se estudia si una estación ha sido especialmente lluviosa, los datos corresponden siempre al mismo intervalo.
Que empiece el otoño meteorológico no significa que desaparezca el calor
De hecho, septiembre de 2026 lo ha demostrado de una manera bastante contundente en España. AEMET registró durante los primeros días del mes temperaturas máximas superiores a los 40 ºC en diferentes puntos del país. El 4 de septiembre, ya dentro del otoño meteorológico, Fuencaliente, en Ciudad Real, alcanzó 44,7 ºC en los datos provisionales de la red de estaciones de la agencia.
Las estaciones meteorológicas son una herramienta para ordenar datos climáticos, mientras que el tiempo atmosférico de un día concreto puede apartarse enormemente de aquello que asociamos popularmente a una determinada estación.
El propio concepto de estación tampoco significa que el cambio meteorológico ocurra de repente. El paso del verano al otoño es gradual y puede seguir dejando episodios cálidos durante septiembre.
El otoño puede tener incluso una tercera fecha si miramos la naturaleza
La cuestión se vuelve todavía más interesante porque las definiciones astronómica y meteorológica no son las únicas maneras de observar el cambio de estación.
Existe también una perspectiva fenológica, que se fija en los acontecimientos periódicos de los seres vivos relacionados con el clima: floraciones, caída o cambio de color de las hojas, migraciones de aves o aparición de determinados frutos, entre otros fenómenos.
Las transformaciones naturales dependen del territorio, la altitud, las temperaturas y las condiciones concretas de cada año. El paisaje puede adquirir aspecto otoñal antes en una zona de montaña que en un área costera más cálida.
De hecho, incluso las dos definiciones basadas en calendario tienen una limitación evidente: ninguna describe necesariamente lo que está ocurriendo ese día en la naturaleza.