Diario de León

La vuelta en bici en 30 días: De Oslo a León

Unos 3.300 kilómetros separan las dos ciudades y Ernesto González Castañon lo ha hecho en 30 días

Retrato de Ernesto González durante un tramo en su viaje.

Retrato de Ernesto González durante un tramo en su viaje.dl

Ismael García
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León

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De Noruega a España. De Oslo a León. 3.300 kilómteros de distancia entre ambas ciudades. Una bicicleta eléctrica y 33 días para hacerlo. Ernesto González Castañón realizó el viaje en 30 días. El pasado 22 de septiembre fue el último cuando visualizó, por fin, la Catedral de León y dio por finalizado un viaje «soñado» y donde ha disfrutado «de sí mismo». Unos 100 km diarios para poder acabarlo ha tenido que hacer, y lo ha conseguido con creces.

Un viaje que recordará, no solo por la parte física, que ya de por sí es un desgaste grande, sino por los siete países que ha podido visitar y recorrer de forma completa. Noruega, Dinamarca, Alemania, Países Bajos, Bélgica, Francia y España. Siete lugares que ha podido disfrutar viendo todo tipo de tradiciones, municipios y culturas totalmente diversas.

Retrato desde París

Retrato desde ParísDL

En cada uno de ellos ha hecho noche, pero no en un hotel con todo incluido y con las comodidades que todo el mundo quiere cuando va a esos sitios. Lo ha hecho con una tienda de campaña, que cada tarde a las siete, con su llegada al camping correspondiente, montaba para luego, a las siete de la mañana del día siguiente, volver a desmontarla y seguir con el recorrido.

Hay situaciones que le han sorprendido en gran medida. «Ha tenido un gran revuelo entre la gente. Todos me dicen que cómo he hecho eso solo, porque es realmente complicado, pero yo no lo he visto así, he podido disfrutar de mí mismo y, aunque tenía ofertas de amigos que querían hacerlo junto a mí, decidí hacerlo yo solo porque así iba a mi ritmo», comenta Ernesto González Castañón.

Los países, por supuesto, tienen sus diferencias, grandes y pequeñas y González Castañón se dio cuenta al momento. «En lugares como Bélgica o Países Bajos te das cuenta de que la bicicleta es el medio de transporte más usado y, por ello, las carreteras están muy habilitadas para poder viajar por ellas con la bicicleta. En cambio, llegas a Francia o a España y el modo de transporte cambia por completo». Además, a sus amigos les cuenta una anécdota divertida sobre la diferencia principal entre Francia y España. «En Francia los ciclistas están todos muy delgados porque en la carretera apenas hay bares y no tienen tanta tradición por la comida. Aquí en España, cuando salgo con la bicicleta, siempre hay una parada a mitad o al final y almuerzas», finaliza entre risas Ernesto González Castañón, que recuerda su viaje con satisfacción.

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