La cocaína alcanza a la heroína en CyL mientras crecen los casos ligados al alcohol

Imagen de archivo de varios paquetes de cocaína incautada en una operación policial. EFE/ Aris Mariota.
La cocaína ha alcanzado por primera vez a la heroína como sustancia principal entre las personas atendidas por adicciones en Castilla y León, en un escenario marcado además por el creciente peso del alcohol y de los consumos combinados, especialmente la mezcla de alcohol y cocaína, que se ha consolidado como una de las principales preocupaciones de los profesionales sanitarios.
Son datos de la Memoria 2025 del Plan Autonómico sobre Adicciones que reflejan un cambio de tendencia respecto al perfil tradicional de los pacientes atendidos en la comunidad.
La cocaína fue la droga principal para el 26,3 por ciento de los usuarios de los Centros de Asistencia a Drogodependientes (CAD), mientras que la heroína y otros opiáceos representaron el 26 por ciento.
Vuelco en un año
La diferencia es mínima, pero supone un vuelco respecto a la situación registrada apenas un año antes, cuando la heroína todavía mantenía una ligera ventaja sobre la cocaína entre las personas en tratamiento: 27,9 frente al 25 %.
A este cambio se suma el protagonismo creciente del alcohol. Los pacientes atendidos por consumo de alcohol, solo o combinado con cocaína, representaron el 20,4 por ciento del total en los CAD, frente al 18,9 por ciento contabilizado en 2024 y al 17,8 % registrado en 2023.
La memoria autonómica destaca que la combinación de ambas sustancias ha ganado presencia en prácticamente todos los dispositivos asistenciales de la comunidad, lo que confirma una transformación progresiva del patrón de consumo y de las demandas de tratamiento.
El alcohol relevante en Palencia y Soria
La relevancia del alcohol resulta especialmente visible en algunas provincias.
En Palencia constituye ya el motivo principal de tratamiento para el 39,6 por ciento de los pacientes de los CAD y alcanza el 46,6 por ciento entre las mujeres.
En Soria supone el 39 por ciento del total y llega al 47,8 por ciento en mujeres, mientras que en Segovia representa el 30,4 por ciento de los casos y el 47,5 por ciento de las pacientes.
La cocaína domina los casos más complejos
La memoria también recoge que la cocaína adquiere aún más relevancia en los recursos destinados a personas con adicciones más severas.
Así, esta sustancia constituye el problema principal para el 41,1 por ciento de los usuarios de centros de día, el 48,7 por ciento de quienes ingresan en comunidades terapéuticas y el 34,9 por ciento de las personas tratadas en unidades hospitalarias de desintoxicación.
Estos porcentajes sitúan a la cocaína por delante de cualquier otra droga en los niveles asistenciales que atienden los casos de mayor complejidad clínica y social.
Mientras tanto, la heroína continúa perdiendo peso de forma progresiva. Una de las muestras de esta evolución es el descenso de los tratamientos de mantenimiento con metadona, que pasaron de 1.520 pacientes en 2024 a 1.451 en 2025.
La reducción prolonga una tendencia de varios años y refleja el progresivo retroceso de una sustancia que durante décadas concentró buena parte de la atención de la red asistencial de Castilla y León.
El alcohol: legal y con elevada presencia
El papel del alcohol se extiende más allá de los CAD. Entre los usuarios de centros de día, los casos relacionados con alcohol o con el binomio alcohol-cocaína representan el 24 por ciento del total.
El fenómeno también está presente en los dispositivos hospitalarios. En la unidad hospitalaria de desintoxicación de Salamanca, más de un tercio de los ingresos, el 37,4 por ciento, están vinculados al alcohol solo o asociado al consumo de cocaína.
Los datos confirman así una transformación en el mapa de las adicciones en Castilla y León, donde la imagen asociada históricamente a la heroína cede terreno a problemas relacionados con la cocaína y, sobre todo, con el alcohol, una sustancia tóxica legal que continúa teniendo una elevada presencia en los tratamientos especializados y que aparece cada vez con más frecuencia asociada a otros consumos.