Primeros auxilios
Las extremidades inferiores suelen ser las más afectadas por las lesiones musculares. Recuerde que la prevención y la detección a tiempo son muy importantes para una pronta recuperación y que debe acudir al médico para que valore y aplique el tratamiento adecuado. Mientras tanto, estos consejos le podrán ser de utilidad. Para prevenir las lesiones a la hora de hacer ejercicios físicos lo mejor es dejarse aconsejar por profesionales. Acudir a un gimnasio y seguir las pautas de los monitores nos evitarán muchos problemas. Cuando ya se ha producido la lesión, aplique frío en la zona afectada colocando un paño húmedo entre la bolsa de hielo y la piel (se evitan lesiones por frío) para reducir el dolor y la inflamación de articulaciones y músculos. Manténgalo así durante unos quince minutos con intervalos de dos a tres horas entre cada sesión. A continuación, utilice un vendaje elástico evitando que esté muy apretado para no dificultar la circulación sanguínea. Descansar con la pierna elevada sobre cojines le ayudará a drenar los líquidos y reducir la inflamación. Si al cabo de dos días no aparecen hematomas, los analgésicos aliviarán las molestias. Finalmente, es aconsejable aplicar calor seco para activar la circulación.