Una nueva intervención de cataratas llega a las clínicas en septiembre
La evolución técnica en las operaciones de cataratas buscan la intervención a través de incisiones progresivamente más pequeñas. La microincisión es el nuevo desafío inmediato para la cirugía de las cataratas. Su desarrollo permite realizar incisiones más nimias que la convencional cirugía de la facoemulsificación, que ya tiene una fiabilidad cercana al cien por cien. En septiembre comenzará a llevarse a cabo esta novedosa técnica, aunque serán los pacientes que acudan a los centros privados los que se beneficien del MICS. La catarata surge por la opacidad del cristalino -lente transparente situada dentro del ojo que nos permite cambiar el enfoque ocular para objetos lejanos y cercanos- lo suficientemente densa para disminuir la visión. Las moléculas oxidantes son las que dañan las fibras del cristalino, aunque también influye una mayor exposición a radiación ultravioleta. La opacidad es gradual (de 2 a 5) y la más común se denomina catarata senil. Las ventajas que rodean al MICS es la de minimizar no solamente el corte, sino también sería mejor si la energía liberada dentro del ojo y con ello el trauma quirúrgico se ven disminuidos. Está demostrado que la longitud de la incisión influye a la agresividad quirúrgica y la estabilidad postoperatoria de la incisión. La potencia de luz que utiliza el aparato que realiza la microincisión es muy baja y el tiempo de ejecución es menor a 15 minutos. «La cirugía es de calidad, breve y ágil», afirma el catedrático de oftalmología de la Universidad de Oviedo.