Los carburantes para la producción de energía provocan al año 15.000 tonaladas de dióxido de carbono
La ONU quiere reducir el 70% de la contaminación de las Galápagos
Ecuador utilizará la lucha contra la contaminación como una bolsa de valores
El actor Danny Glover apadrinó ayer el proyecto de las Naciones Unidas
? La Organización de las Naciones Unidas celebró ayer los 25 años de las islas ecuatorianas de Galápagos como Patrimonio Natural de la Humanidad con un proyecto que busca reducir en los próximos seis años el 70% de la contaminación en el archipiélago. Apadrinado por el actor estadounidense Danny Glover, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) presentó ayer los avances y previsiones del plan de desarrollo sustentable de las Islas Galápagos. Glover, embajador de Buena Voluntad del PNUD, visita las islas ecuatorianas, situadas en el Océano Pacífico a unos mil kilómetros de las costas continentales, para inaugurar un programa de «energía limpia», solar y eólica. Dicho proyecto intenta eliminar unas 15.000 toneladas de dióxido de carbono (CO2) al año producidas actualmente por la utilización de carburantes en la producción de energía para el archipiélago. La emanación de gases contaminantes y de desechos (aceites) en las plantas de generación ha causado graves daños a esta región insular declarada por la Umesco en 1978 Patrimonio Natural de la Humanidad. La representante del PNUD en Ecuador, la sueca Aase Smedler, indicó a Efe que el proyecto de «energía limpia» se unirá a otros planes de conservación y capacitación que confluyen en un gran Programa de Desarrollo Sostenible de las Islas Galápagos. Smedler explicó que en el programa de energía renovable se invertirán 24 millones de dólares, donados por el Gobierno alemán, el Ministerio ecuatoriano de Energía, el Fondo Mundial del Medio Ambiente, aportaciones de las industrias eléctricas más grandes del mundo congregadas en el grupo denominado «e7», entre otros inversores. El proyecto rebajará en los próximos seis años el 70% de las emisiones de gases contaminantes que generan las plantas de producción de energía en las islas. Esa reducción de CO2 proporcionará a Ecuador una certificación ambiental que podrá ser negociada en el mundo, es decir, como una especie de bolsa de valores ambiental cuya posibilidad se abrió con el protocolo de Kioto (Japón) sobre el cambio climático. Este proyecto de «bolsa de valores ambiental», aún se está gestando en el mundo, pero su aplicación permitirá recuperar inversiones gracias a las certificaciones sobre capturas o eliminación de gases contaminantes de efecto invernadero. Por ello, Smedler apuesta por un programa sostenido en el tiempo para las Islas Galápagos, que se podrían beneficiar de las inversiones internacionales para reducir los riesgos por la emanación de gases del denominado «efecto invernadero». Smedler subrayó que el proyecto Galápagos incluye también otros componentes para la conservación sostenidas de estas islas, como el fortalecimiento de los planes de «Cuarentena» para evitar la introducción de especies naturales o minerales que puedan alterar el frágil equilibrio de la biodiversidad en esta zona. Además de un plan para la erradicación de especies introducidas a las islas que han puesto en peligro la vida de la fauna y vegetación nativa de las islas. Puso como ejemplo la proliferación de cabras, burros, cerdos, perros salvajes, gatos y ratas, que han sido introducidas desde hace décadas y que han afectado el hábitat natural de muchas especies autóctonas de las Galápagos como las tortugas marinas, iguanas y aves, entre otros.