Cada mujer tratada requerirá entre tres y cuatro ciclos y mayor espera
Con las cosas como están hoy, cada mujer necesita de media 2,3 intentos para quedar embarazada, según la Sociedad Española de Fertilidad. Si los ginecólogos pierden esa capacidad para elegir los mejores preembriones, consideran que el número de intentos pasará a ser de entre tres y cuatro, lo que supondrá más de un año de tratamiento en clínicas privadas y casi cuatro en los dos centros públicos gallego, que de media hacen un ciclo a cada mujer por año. La ginecóloga María Graña, de la clínica Zygos de Santiago, hace hincapié en un aspecto que perjudicaría a la paciente. «Ahora, si la mujer tiene que pasar por un segundo intento, cuenta con sus embriones congelados y no necesitará tomar nuevamente la medi-cación para la estimulación ovárica. Con la nueva ley sí tendrá que hacerlo, ya que casi nunca habrá embriones sobrantes. Esto supone un importante aumento en el gasto, tiempo y una tensión innecesaria para la mujer». Una solución muy cómoda El ministro de Ciencia y Tecnología, Josep Piqué, aseguró en declaraciones a Efe que la solución dada desde su departamento y el ministerio de Sanidad a la investigación con células madre le hace sentirse «muy cómodo» porque combina de forma «sutil y equilibrada» todos los intereses en juego. «Me siento muy cómodo con la solución que se ha adoptado porque se han buscado equilibrios muy sutiles y complicados, porque todos sabemos que detrás de ese debate hay creencias religiosas y éticas, además de un debate científico», explicó. El ministro señaló que su «principal preocupación» era «propiciar líneas de investigación, dar esperanza a los colectivos de enfermos afectados y ordenar la extraordinaria proliferación de embriones procedentes de fecundación in vitro, además de salvaguardar todos los aspectos científicos y éticos». Con esta propuesta de reforma de la Ley de Reproducción Asistida se evita, además, «el efecto indeseado de la ley vigente de que cada año se generan decenas de miles de embriones». «Ante la alternativa de la destrucción, por qué no utilizarlos para hallar métodos que puedan aliviar el sufrimiento humano», se preguntó.