La última | «Carnaval» en el monasterio
Cena medieval en Carracedo

En el exterior del recinto se instalaron talleres artesanales
El incomparable y monumental marco del monasterio berciano de Santa María de Carracedo (Carracedelo) retornó durante este fin de semana a su pasado más esplendoroso. Nobles caballeros, damas, doncellas, trovadores, juglares y zíngaras devolvieron a la vida a este monumento cisterciense, que es uno de los más visitados de la comarca y en el que llama la atención su singular puesta en valor, que fue inaugurada en su momento por la propia Reina Sofía. El programa «Medieval 2003», organizado por la Concejalía de Cultura en el Ayuntamiento de Carracedelo culminó la noche del sábado con la popular cena medieval, en la que se congregaron más de 400 comensales. La mayoría de ellos concurrieron ataviados con llamativos y coloridos trajes de época, y pudieron degustar, siempre con las manos como «herramienta», un menú tradicional en el que llamaron la atención los denominados entremeses del monacato; también la empanada, la pescadilla a la florentina y la carne a la brasa. Para concluir el ágape de la forma más dulce, la tarta de manzana y las tartaletas de mermelada y queso, bañadas con los licores oficiales de los festejos, hicieron las delicias de los comensales. La popular cena estuvo amenizada en todo instante por un trovador y entre bocado y bocado, entre trago y trago, un espectáculo de fuego a cargo de la compañía El Canal deleitó a los señores y a las doncellas. En el plano institucional, la celebración del Medieval 2003 contó, en esta edición, con la presencia de la nueva responsable del Instituto Leonés de Cultura, Natividad Cordero, que ofició como mantenedora. La pregonera destacó la belleza e importancia turística y cultural del monasterio de Santa María, para quién comprometió nuevas ayudas de la Diputación Provincial de León. Con antelación al comienzo del banquete medieval, los vecinos, curiosos e invitados pudieron comprobar la valentía de los nobles caballeros que se batieron en duelo, en unas apasionadas justas. Además, quienes lo desearon pudieron adquirir todo tipo de artículos de la época, en el tradicional rincón de los artesanos, donde una vez más sobresalieron los talleres en vivo. El «Medieval 2003» de Carracedelo se completó con el segundo recorrido del que se ha bautizado como el Camino de la Doncella. Se trata de la puesta en escena de un pasaje de la obra El Señor de Bembibre, del romántico Enrique Gil y Carrasco, que se prolonga durante cuatro horas. En ese tiempo los participantes recrean la entrega, por parte de su padre, de doña Beatriz, para ser llevada al monasterio de Carracedo, tras negarse a casarse con el conde de Lemos. La comitiva del Camino de la Doncella recorrió las localidades de Arganza, Campelo, Canedo, Quilós, Villabuena, Arborbuena, Cacabelos y Carracedo. La próxima edición tendrá como marco un monasterio aún en mejores condiciones gracias a las inminentes obras de consolidación ya aprobadas.