Qué es la alopecia androgenética
Su aparición está relacionada con el aumento de las hormonas masculinas (andrógenos), es más común en la raza blanca y existe una predisposición genética a desarrollarla. También inciden factores endocrinológicos como el hipertiroidismo que hace que el cabello sea áspero, seco, fino y caiga fácilmente, o la diabetes mellitus. Igualmente, el estrés, ciertos fármacos (anticoagulantes), enfermedades (psoriasis, linfoma) y estados deficitarios (malnutrición proteica, falta de hierro). El proceso comienza con una disminución de volumen seguida de una pérdida de cabello en la zona frontotemporal y coronilla, que confluyen poco a poco. En el caso de los varones, en el cuero cabelludo aparecen niveles altos de la hormona DHT (dihidrotestosterona), derivada de la testosterona, que reduce la fase de crecimiento del pelo. Disminuyen el folículo y el cuerpo del cabello, que cada vez es más fino y corto, hasta que deja de producirse. Como la caída suele estar muy localizada y no afecta a la zona temporal y occipital (no existen receptores para la hormona), se facilita el tratamiento médico para trasplantar pelo de esas zonas. En la mujer, la pérdida suele presentarse entre los 30-40 años y su patrón es difuso ya que cae por todas partes aunque se conserva la primera línea frontal, lo que hace que el problema pase en un principio desapercibido. Además de la herencia y la presencia de DHT, la tracción de colas de caballo y moños, así como el inicio o el término de tomar anticonceptivos orales también ayudan a la caída. Aunque el tratamiento médico es largo y puede resultar pesado, es curativo en la mayor parte de los casos.