Los coches volaron literalmente por los aires, en el aparcamiento de Carrefour.
Aunque parezca mentira, los conductores no sufren ningún tipo de peligro, ya que cuentan con una sobrada preparación y con trajes especiales que les protegen de golpes y llamas.
Parece imposible, pero los especialistas lograron circular con vehículos a dos ruedas.
La lluvia puso aún más emoción en el ambiente.
Para rematar la faena, los copilotos se pusieron de pie en los vehículos poniendo a prueba la demostrada destreza del conductor.
Los quads también hicieron de las suyas.
Los tractores demostraron que la agilidad no sólo es para los vehículos ligeros.
La exhibición contó con los 15 mejores especialistas del mundo en esta modalidad.
Los big-foots son vehículos equipados con ruedas gigantes, que cuentan hasta con mil caballos de potencia.
Gracias, precisamente, a esa potencia se suben a otros coches y los desguazan ante la atónita mirada del público asistente.
Hasta un Twingo es capaz de destrozar como si nada a coches aparentemente más grandes que él.
Un especialista, sentado sobre un coche, cruza a toda velocidad sobre un muro de fuego.
A muchos espectadores se les pusieron los pelos de punta al ver a uno de los participantes corriendo entre llamas, pero era parte del espectáculo.