Actuaciones prudentes y particulares
Estudios sucesionales en zonas degradadas que abarquen periodos temporales amplios son escasos en nuestro país y suelen centrarse en los primeros estadíos, cuando se requiere un rápido establecimiento de las comunidades de plantas capaz de frenar la erosión. La falta de información ha propiciado que prácticas no recomendables continúen estando vigentes. Así, la utilización de especies exóticas muy agresivas para conseguir un tapiz vegetal continuo y de forma rápida impide en muchos casos la posterior implantación de especies arbóreas en zonas de carácter claramente forestal. Además, su uso puede suponer una simplificación de la comunidad resultante al reducir considerablemente la diversidad biológica. El éxito de las iniciativas de revegetación está en imitar a la naturaleza en la medida de lo posible y debe basarse en el conocimiento de los ecosistemas y en su respuesta a las perturbaciones. Al existir muchos factores implicados, en la restauración de espacios degradados es imposible generalizar y su recuperación debe abordarse con prudencia y de forma particular, basándonos en el conocimiento de zonas concretas.