Medio Ambiente fija más de 200 medidas para garantizar la protección del entorno

Concluye la Declaración de Impacto Ambiental del trasvase del Ebro

Se evitarán agresiones a especies protegidas así como la propagación del mejillón cebra

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T. Fernández - león
León

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El Consejo de Ministros ha dado el visto bueno a la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto de trasvase del bajo Ebro, cuyo objetivo es paliar el déficit estructural que sufren las cuencas internas de Cataluña, Júcar, Segura y Sur. El documento recoge, además de 210 medidas correctoras para evitar los posibles perjuicios medioambientales de las obras, un programa de vigilancia ambiental durante el tiempo que duren. En este sentido, la ministra de Medio Ambiente, Elvira Rodríguez, afirmó que es compatible con el entorno y su evaluación ambiental supone «un esfuerzo sin precedentes en materia de conservación». Por primera vez en España, se ha estudiado de manera conjunta el proyecto en su totalidad y ha contado con la participación ciudadana y la colaboración de expertos de diversas universidades y del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Con la construcción de la infraestructura, que tendrá 914 kilómetros de longitud, el déficit se reduce de 2.268 a 1.050 hectómetros cúbicos, que es la cantidad prevista en la transferencia autorizada por la ley del Plan Hidrológico Nacional y cuyo destino será el abastecimiento urbano, regadíos infradotados ya existentes y la recarga de acuíferos sobreexplotados. Erradicar el mejillón cebra El trazado propuesto aprovecha la mitad de los corredores e infraestructuras existentes, pero establece precisiones para proteger especies y zonas de alto valor ecológico. Entre las condiciones ambientales del proyecto, la DIA incluye pasos de fauna en todos los tramos, inventario de suelos y vegetación a proteger (que deben preservar las obras), integración de la infraestructura en el entorno mediante revegetación con especies autóctonas y, por último, barreras de retención y balsas de decantación para mantener la calidad de agua en todos los cursos fluviales. La Declaración establece que el punto de toma de la transferencia de agua del Bajo Ebro se realizará 2,5 kilómetros aguas abajo de Tortosa para garantizar el mantenimiento del caudal del río y evitar la afección al Lugar de Interés Comunitario (LIC) de Los Barrancos de San Antonio y Lloret. Esta alternativa minimiza la afección sobre la Margaritífera auricularia (molusco bivalvo de agua dulce en peligro de extinción), pues a partir de esa localidad no hay presencia de esta especie ni se dan las condiciones necesarias para su colonización aunque, en previsión, se llevará a cabo un proyecto de recuperación. Por otra parte, para evitar la propagación tanto del mejillón cebra como de la almeja asiática, especies invasoras muy perjudiciales, se instalará un sistema de filtrado y se someterá a sus larvas en la estación de bombeo de Tortosa a una elevada presión que ocasionará su muerte con toda probabilidad. No obstante, se prevé la realización de planes específicos que impidan su expansión por el trasvase y para erradicar el mejillón cebra. Asimismo, se elaborará un inventario de los puntos donde nidifican y crían el águila perdicera y el aguilucho cenizo, pues se ha detectado su presencia en los tramos del trasvase que discurren por Valencia y Castellón. Mientras, en Almería, se estudiarán las poblaciones de tortuga mora y del sapo partero bético.

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