El TS francés dicta que Altadis no es culpable de la muerte de un fumador
El grupo franco-español Altadis (fusión de Seita y Tabacalera Española) no puede ser considerado responsable de la muerte por cáncer en 1999 de Richard Gourlain, dictaminó ayer el Tribunal Supremo francés. La más alta jurisdicción francesa desestimó así la demanda de la familia de Gourlain que pedía a Altadis que les indemnizase, pues afirmaba que debía haber informado de los riesgos del tabaco desde que se aprobó la primera ley sobre la materia en Francia en 1976. Altadis, que ya ha ganado doce juicios entablados en su contra en Francia, Polonia y España, se declaró «satisfecha» por la decisión del Tribunal Supremo «que da una apreciación exacta del marco reglamentario y jurídico muy estricto en el cual evoluciona la industria del tabaco y recuerda que el consumo del tabaco reposa en una decisión personal ejercida con total conocimiento de causa». Falleció a los 50 años La familia de Richard Gourlain, quien falleció a los 50 años a causa de un cáncer de lengua y pulmón, reclamaba a Altadis 457.000 euros en concepto de daños y perjuicios. La Corte ha rechazado sus argumentos, al estimar que Gourlain fue responsable de su enfermedad y, por tanto, de su muerte. Este hombre fumaba desde que tenía 13 años dos paquetes al día de tabaco negro. En 1988, los médicos le diagnosticaron un primer cáncer de pulmón, pero fue incapaz de dejar de fumar. Incluso, continuó fumando cuando siete años después se le detectó un segundo cáncer de pulmón y otro en la lengua. La familia de Gourlain había pedido al Supremo que invalidará la decisión del tribunal de Apelación de Orleans (centro-oeste de Francia), que el 10 de septiembre de 2001 había desestimado su demanda. Pero, en su dictamen, la más alta jurisdicción francesa ha seguido la petición de la Fiscalía, que, en la audiencia del 22 de octubre pasado, solicitó al Supremo que rindiese «un homenaje a la responsabilidad personal y a la libertad» de las personas a la hora de decidir si fuman o no. Esta sentencia era particularmente esperada en Francia, donde estos días arrecia la campaña estatal de lucha contra el cáncer.