| Visto y oído |
¡Es Navidad!
Un Rey Mago visitó el belén de cumbres del club La Salle
Los belenes, la luces, los villancicos, las representaciones teatrales del nacimiento del Mesías, copan estos días no ya las calles sino las actividades cotidianas de todos los rincones de la provincia. Una gasolinera de Astorga, un belén de cumbres en la zona de Somoza o una pastorada del siglo XIII que vuelve a cobrar vida después de algunos años en Robledo de Torío son sólo alguno de los ejemplos 3entresacados para esta página de entre otra multitud. Un belén con energía La gasolinera de Astorga, gestionada por la empresa Campsa Red, luce desde hace días un nacimiento a tamaño natural, compuesto por la Virgen, san José y el Niño en un portal realizado en madera que cuenta con un establo anexo en el que animales de cartón remedan a los auténticos. El belén es uno de los pocos instalados en estaciones de servicio de la comunidad, según confirmó el encargado, Miguel Ángel Huerga, que destacó que sin la colaboración de toda la plantilla su colocación no habría sido posible. El nacimiento, que puede contemplarse de día y de noche, ha sido un éxito y son muchos los viajeros que se detienen a fotografiarse ante él. A su lado un árbol adornado con regalos completa la estampa navideña. Por las alturas Mientras, el Club Polideportivo Astorga La Salle realizó el pasado fin de semana una marcha de senderismo por la Maragatería para colocar el belén de cumbres. El recorrido, en el que participaron 69 personas, comenzó en Valdemanzanas. Los deportistas colocaron el nacimiento en el Alto de Salamades, de 1.450 metros de altura. Uno de los ReyesMagos llegó por sorpresa con regalos para todos los niños asistentes, que aportaron sus figuras para el nacimiento. El acto terminó con cánticos de villancicos y con una comida de confraternidad en Quintanilla de Somoza, que incluyó una queimada con lectura del Coxuro. El belén permanecerá instalado todas las Navidades. Un rito que vuelve Robledo de Torío recupera una tradición que data de hace nada menos que ocho siglos. Los vecinos de la localidad se esforzaron en ensayar durante semanas la representación, que hayer fue un éxito, de la pastorada que durande centurias se celebró en el pueblo. Una tradición con un rito propio que data del siglo XIII nada menos y del que muy pocos pueblos de la provincia, e incluso del país pueden presumir. A ver si logra continuidad y que después de ser revivido tras varios años no vuelve a caer en el olvido.