Una estampa real en la misa de Pascua
La Familia Real acudió a la Catedral de Palma para asistir a la eucaristía que este año recordó a las víctimas del 11-M
Las retenciones en las vías de acceso a la capital se sucedieron durante toda la tarde de ayer
Los Reyes, el Príncipe Felipe y doña Letizia, los Duques de Lugo y los Duques de Palma asistieron ayer en la Catedral palmesana a la misa del Domingo de Pascua, una cita tradicional en las estancias de la Familia Real en Mallorca por Semana Santa, durante la cual se recordó a las víctimas del 11-M. A su llegada a la Seo, el obispo de Mallorca, Jesús Murgui, y los miembros del cabildo catedralicio recibieron a Don Juan Carlos, Doña Sofía, el Príncipe Felipe y su prometida, Letizia Ortiz; la Infanta Elena, su esposo Jaime de Marichalar y sus hijos Felipe Juan Froilán y Victoria Federica; la Infanta Cristina, su marido, Iñaki Urdangarín y sus hijos Juan Valentín y Pablo Nicolás. Cientos de personas aguardaban congregadas en torno a la puerta de la Plaza de L'Almoina la llegada de la Familia Real, a la que saludaron con aplausos y vítores. Los miembros de la Familia Real siguieron la celebración de los oficios religiosos desde los reclinatorios situados frente al altar mayor del templo mallorquín, que se encontraba abarrotado de fieles. Los Reyes Juan Carlos y Sofía llegaron el miércoles a Mallorca para pasar unos días en el Palacio de Marivent, y pronto se les fueron uniendo sus hijos y nietos, entre ellos el Príncipe Felipe y su prometida.