La prestación de servicios se recoge en un real decreto que deberá ratificar el nuevo gobierno
Sanidad ofrecerá atención específica a personas con síndrome de Down
El tratamiento precoz aumenta su esperanza de vida y su desarrollo intelectual

Pastor, Otón y Borrell, durante la presentación del programa sanitario
La ministra de Sanidad y Consumo en funciones, Ana Pastor, pedirá a su sucesora en el cargo que antes de fin de año implante en toda España el programa de salud para personas con síndrome de Down, una guía de actuación que fue presentada ayer y que imparte orientaciones a los profesionales sanitarios. El programa, auspiciado por la Federación Española del Síndrome de Down, está dirigido a pediatras, médicos de familia, médicos especialistas, enfermeros, y otros profesionales de la sanidad. La obra pretende ser una herramienta de trabajo que mejore la atención médica y calidad de vida de las personas aquejadas por el Síndrome de Down. Durante el acto de presentación de la iniciativa, se puso de manifiesto que las personas afectadas por la alteración genética, consistente en la existencia de un cromosoma extra del par 21, tienen un mayor riesgo de padecer ciertas patologías. Por eso es necesario apostar por la medicina preventiva y someter a los niños a controles y exploraciones periódicas. Atención precoz La aplicación de programas de salid y atención precoz de personas downianas ha permitido que los afectados aumenten su esperanza de vida, logren un mayor desarrollo intelectual y desplieguen una mayor destreza y capacidad para realizar un trabajo remunerado, así como un más alto grado de independencia y autonomía. Las mejoras sanitarias se han traducido en una vida más prolongada, de manera que un 10,8% de aquejados por la trisomía 21 viven más de 45 años. A su vez, la proporción de individuos con síndrome de Down con analfabetismo funcional ha descendido a un 10,9% entre los menores de 15 años. Trabajo Según los datos ofrecidos por el presidente de la federación, Pedro Otón, 32.000 personas sufren el síndrome de Down, la mayoría de las cuales no trabaja. El programa recoge una descripción detallada de los controles de salud por edad, patología y especialidades, además de unas pautas de hábitos e higiene saludables. Además, especifica cada una de las exploraciones y análisis recomendados para las personas con el síndrome. La guía dedica un amplio apartado al momento en que se comunica a los padres que su hijo tiene el síndrome. Tras haber analizado el ambiente en que se suele dar la noticia y las reacciones que ésta origina, el programa advierte de la conveniencia de que sea un profesional con experiencia y conocimientos actualizados en esta discapacidad quien lo comunique a los familiares. Además aconseja que, una vez confirmado el diagnóstico, la noticia se debe dar tan pronto como sea posible, a excepción de los casos en los que la situación de la madre obligue a esperar. Durante el período que va de 1980 a 1997 se diagnosticó de síndrome de Down a 13 de cada 10.000 recién nacidos aproximadamente.