Gente de aquí | Cambiar de vida
De la pedida a los bailes
La boda maragata de Astorga fue ayer prolija en imágenes, muchas de las cuales recogieron algunos de los usos más ancestrales de los casamientos de la comarca
La recogida de los padrinos y el novio, la llamada a la puerta de la novia para cumplir un compromiso, el cambio del pañuelo de soltera por el de casada, ...fueron instantes claves del casorio maragato que ayer llenó Astorga de multitudes. La recreación de la costumbre ancestral del enlace, que los organizadores aspiran a celebrar con periodicidad anual y con novios que realmente contraigan matrimonio, demostró sus potencialidades turísticas y su capacidad de convocatoria. La boda maragata fue ayer recuperada, tras más de una década desde el último casamiento que vivió la ciudad, con el objetivo claro de constituirse en cita de referencia para el turismo de Castilla y León y, de ser posible, con la intención de lograr reconocimiento institucional.