Los servicios municipales deberán indentificar la población de riesgo ante la canícula
Sanidad activará el martes el plan para luchar contra una ola de calor
Meteorología especificará en sus informes los niveles de riesgo en función de la temperatura
Las medidas de Sanidad pretenden proteger a la población y «no alarmarla», según aclara la ministra
El Gobierno pondrá en marcha el martes el «Plan de Prevención de la Ola de Calor», dirigido especialmente a los niños, las personas mayores y los colectivos desfavorecidos. Este proyecto se concibe como un protocolo de actuación frente a un posible aumento de las temperaturas estivales. Incluye un completo sistema de información que permitirá comprobar el incremento de la demanda de asistencia sanitaria y la necesidad de reforzar los recursos disponibles. Asimismo se pondrá en marcha una campaña de información en los medios de comunicación, que aconsejará de las medidas prácticas para prevenir los efectos de la exposición a temperaturas elevadas. La actuación estará en vigor hasta el 1 de octubre y cuenta con un presupuesto para este año de 2.670.000 euros, de los cuales un millón lo aporta Sanidad y el millón y medio restante Trabajo. Este plan fue presentado a mediados de este mes por la ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, que destacó que de lo que se trata con esta medida es de prevenir a la población, «no de alarmarla». El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, también participó en la presentación y explicó que se llevarán a cabo programas de identificación de las personas más vulnerables por los servicios sociales municipales «para poder ofrecer a la población un servicio de teleasistencia y ayuda a domicilio». De esta forma se habilitará un número de teléfono (902 22 22 92) para que los ciudadanos puedan comunicar situaciones de emergencia o recibir información sobre los efectos que pueda producir una posible ola de calor y sobre las formas de enfrentarse a ella. El Plan además incluye la suscripción de convenios de colaboración con Cruz Roja, Cáritas España y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) para coordinar las actuaciones de los voluntarios y los servicios de asistencia, junto con las comunidades autónomas. El Instituto Nacional de Meteorología suministrará toda la información necesaria y de forma diaria a las administraciones con todas las previsiones de temperatura, especificando los niveles de riesgo.