A lo largo del recinto se interpretaron los catorce cánticos, correspondiente cada uno de ellos a las estaciones.
Los pasos elegidos para la procesión del Dolor de Nuestra Madre fueron la Virgen de Angustias, la Soledad y la Virgen de las Lágrimas.
Todo el acto fue presidido por el paso titular de la orden, el Santísimo Cristo de la Expiración. La obra fue realizada por García Irurozqui en 1941 y corresponde a la tipología de un Cristo crucificado.
El recorrido antiguo, que se realizaba en el exterior y que fue modificado en 1993, iba desde el convento de los Capuchinos a la antigua iglesia de San Claudio.