El calentamiento del agua, su alteración química y la actividad humana, principales enemigos
El cambio climático pone en peligro de extinción a los arrecifes de coral
Estos ecosistemas son los que tienen mayor biodiversidad y albergan el 25% de las especies marinas
La Sociedad Internacional de Estudios de Arrecifes ha dado a conocer el informe «Arrecifes de coral y cambio climático» en el que se recoge que estos ecosistemas atraviesan una situación angustiosa en todo el mundo hasta el punto de que el 25% ha sido destruido y el 50% está sufriendo agresiones que impedirán su recuperación en las tres próximas décadas. Presentes en todos los mares del mundo, en especial en el Índico, el Pacífico y el Caribe, donde la temperatura de las aguas superficiales nunca desciende de los 16ºC, su distribución abarca a más de 100 países y concentran alrededor del 70% de los recursos pesqueros. Además, proporcionan componentes para elaborar medicamentos utilizados en la lucha contra el sida y el cáncer. Desde hace varias décadas, los científicos han podido constatar cómo se agrava la crisis motivada por el cambio climático, que se manifiesta en el aumento de la concentración de CO2 lo que provoca que el agua se vuelva más ácida, reduciendo al mismo tiempo la concentración de carbonatos, esenciales para la formación del esqueleto coralino. Los autores del informe puntualizan que, aunque el aumento de la superficie de los mares cálidos puede favorecer la expansión de algunas especies de coral, sus efectos serán muy limitados. Finalmente, alertan que la combinación entre el cambio climático, la minería del fondo marino y la pesca de arrastre también perjudican a los corales de profundidad (entre 200 y 3.000 metros), calculándose que en algunas zonas se ha perdido entre el 30 y el 50% de las comunidades coralinas. La mano del hombre Según los expertos, la actividad humana ha provocado la pérdida de más del 10% de los ecosistemas coralinos y otro 15% ha desaparecido por los efectos del cambio climático. Como en otros muchos casos, la mano del hombre está detrás de esta destrucción siendo Filipinas, Tailandia e Indonesia los países más afectados. En Filipinas, la utilización de técnicas de pesca agresivas está devastando el 97% de las barreras coralinas. Al empleo de la dinamita o el envenenamiento por cianuro hay que añadir la inyección de aire comprimido entre los arrecifes para hacer subir a la superficie a los peces, que caen directamente en las redes. En el caso de Tailandia el culpable es el turismo con la presencia masiva de buceadores y la construcción desordenada de hoteles. En Indonesia, los excesos en la pesca y la utilización de explosivos están destruyendo el 80% de la superficie coralina. A esto hay que añadir que en los últimos años muchos de los arrecifes están siendo afectados por el «blanqueo», es decir, la pérdida del color que les proporcionan las algas unicelulares (zooxanthellas) que viven en simbiosis en el interior de los pólipos. Aunque la causa de este fenómeno es desconocida, los científicos apuntan al calentamiento global, la radiación ultravioleta y la polución marina.