Diario de León

El mismo motor adaptado a dos carrocerías en dos interpretaciones diferenciadas del automóvil

Alfa Romeo y Fiat Multijet, la sinfonía turbodiésel

Irresistible atracción de los polos opuestos, o cómo dar gusto a sectores de distintos usuarios

Publicado por
Javier Fernández - león
León

Creado:

Actualizado:

¿Coupé deportivo o SW familiar? ¿Culto al diseño estético o a la practicidad formal? ¿Podría imaginarse, hace sólo un puñado de años, que la deportividad acabaría declinándose en diésel? Cualquiera de las dos elecciones viene aderezada, en la filosofía transalpina del Grupo Fiat, por el disfrute prestacional de dos realizaciones que, salvo por su ascendencia de árbol de genealógico, nada tienen que ver en sus condiciones de uso. Eso sí, la caja manual de seis marchas es, como la tecnología Multijet, común -como la rampa- a ambas elecciones. Sugestiva y emocionante, la más reciente guinda de Alfa Romeo, el coupé GT, revive toda la magia del Biscione en una interesante combinación estética y técnica. La fría dominación electrónica de la que hoy disfrutan los automóviles de última generación parece estar acabando con las sensaciones, por mucho que algunos iluminados sostengan que lo mejor sería volver al carrilín y, en consecuencia, reinventar de nuevo... el tren. Menos mal que, entre tanto maremagno de especialistas siempre nos quedará, a quienes amamos el automóvil, rebeldes como la Anónima Lombarda que se niegan -bendita negación- a dejarse llevar por las corrientes. Sin renunciar -tampoco hay porqué- a los más sofisticados avances, el Alfa GT consigue transportar a su conductor, convertido en ocasional piloto , a un mundo de sensaciones que se creía perdido. La particular especie protegida , el GT de Alfa Romeo, hace gala de un sensacional comportamiento rutero, trufado de un depurado estilismo que nos retrotrae a épocas en las que los dibujantes ponían todo su empeño, y no pocas horas de vigilia, en la consecución de una metas tan satisfactorias como que el viento acababa por aliarse con las formas... y con la belleza. Y todo ello, sin renunciar a algunos otros aspectos tan prosaicos como una excelente capacidad y practicidad de maletero -máxime para un coupé-, un completo equipamiento de serie y, lo mejor, con una contenida avidez consumista: 7,5 litros de gasóleo como media ponderada (6,5 si se mantiene cruceros legales y no se cuenta el urbano) lo que llevará al GT a despreciar el surtidor de -casi- ochocientos en ochocientos kilómetros. Alta tecnología en el motor La culpa, la de los ajustados consumos, la tiene la refinada tecnología Multijet de segunda generación, la rampa común aplicada ahora a una culata multiválvulas, en la que el Grupo Fiat es pionero y que muestra sus mayores virtudes en unas mecánicas muy poco rumorosas (sólo al ralentí descubre su condición, en caliente resulta difícil y hasta imposible para el neófito), especialmente elásticas y a las que les viene que ni pintada la caja de seis marchas. Este tipo de solución, bien se sabe, resulta especialmente eficaz en los largos recorridos por autopista o autovía. En sexta, el motor gira muy descansado, mientras que los desarrollos más cortos y cerrados de las otras cinco primeras relaciones propician unas aceleraciones que para sí quisieran algunos «presumidos gasolina». ¿Un furgoneto de carreras? Bueno... tampoco tanto, aunque sí que es cierto que conducir un Station Wagon calzado con unas bonitas llantas de seis pulgadas de ancho, quince de alto y con gomas de 195 en perfil 65... ya dice bastante de las intenciones de su fabricante (215/55 ZR 16 en llantas de 6,5 de ancho para el Alfa GT). Lo de Stilo, para el Multiwagon, no es una mera denominación. Los diseñadores transalpinos han conseguido una realización de trazos tan agradables a la vista, que nos hacen olvidar aquellos antañones break que, por muy capaces que fuesen -que también lo eran-, ocasionaban evidentes esguinces de córnea (discúlpeseme la «disfunción mental») por unas formas de «pegote trasero» hoy definitivamente desterradas. Así que la versión familiar del Fiat Stilo, la llamada Multiwagon, pone su punto de inflexión en una capacidad de espacio perfectamente aprovechada, se diría que incluso con inspiración monovolumen en su altura de techo y algunas otras soluciones de interiorismo, sin, además, hacer ostentación de unas medidas exteriores exageradas. Sus cuatro metros y medio no se notan, muy al contrario, en una hipotética pesadez de líneas, que el Stilo Multiwagon obvia a ultranza. Eso sí, hay que conformarse con una decena de caballos menos que en el Alfa Romeo GT (140 frente a 150) que, a la postre, ni se muestran determinantes dada la filosofía familiar -no exenta de pinceladas deportivas- del coche, ni deben determinar en modo alguno su opción de compra. A cualquiera se le alcanza que el GT debe manifestar su condición de tal, y los diez caballos a mayores es una excelente forma de hacerlo. En definitiva, que cada cual se decante por lo que le plazca, y por lo que quiera desembolsar, y por lo que quiera disfrutar, y por lo que de necesidades utilitarias le venga en gana. Al fin y al cabo, sólo el corazón manda en las sensaciones.

tracking