Un nuevo escándalo sexual conmociona la Iglesia católica de Austria Holanda pide a Portugal que deje al «barco del aborto» atracar
Semanas después de conocerse los excesos sexuales en un seminario de curas cerca de Viena, la Iglesia católica de Austria se ve inmersa en una nuevo escándalo, esta vez en el estado de Vorarlberg, fronterizo con Suiza, donde un conocido capellán es acusado de haber abusado de diez menores. El obispo Klaus Küng, quien en el escándalo del seminario de Sankt Poelten está interviniendo como «visitador» del Vaticano, anunció ayer en una rueda de prensa en Bregenz que la Iglesia ha iniciado investigaciones internas contra el capellán August Paterno. La apertura de las investigaciones no significa que se esté declarando culpable a Paterno, aseguró Küng, máximo representante de la Iglesia católica en Vorarlberg. La Iglesia católica de Vorarlberg confirmó además que la fiscalía de Austria también ha iniciado sus propias investigaciones. Paterno, de 69 años, es un conocido personaje público por sus diversos libros, programas de radio y televisión. El parlamento holandés ha pedido al Gobierno portugués que permita atracar en uno de sus puertos al llamado «barco del aborto», que desde el domingo navega frente a la costa lusa, vigilado por una corbeta, informó ayer un portavoz de la diplomacia de Lisboa. El ministro holandés de Asuntos Exteriores, Bernard Bot, telefoneó ayer a su homologo portugués, António Monteiro, para comunicarle la petición del Parlamento, aunque aclaró que la polémica en torno del navío «no tiene nada que ver con las relaciones bilaterales» de Holanda y Portugal. Simultáneamente, el secretario de Estado de la Presidencia del Consejo de Ministros luso, Domingos Jerónimo, descartó que vaya a alterarse la ley de aborto hasta 2006, aunque mostró la disposición del ejecutivo a debatir el asunto. «No habrá cambio de postura en función de los compromisos que el anterior y el actual Gobierno asumieron para la presente legislatura».