El estudio posibilitó la creación de una droga contra el mieloma
Uno de los tres investigadores galardonados, Aaron Ciechanover, de 57 años, indicó ayer que su trabajo sobre la degradación de las proteinas está contribuyendo al desa-rrollo de nuevas drogas. «Hay muchas, muchas más (drogas) que se están desarrollando», indicó Ciechanover. Al menos existe una droga en el mercado basada en la investigación de los galardo-nados: Velcade, que trata del mieloma múltiple, un cáncer que afecta los huesos. Este es el segundo año consecutivo en que el Nobel de Química premia a un descrubrimiento médico, luego de que el año pasado galardonara a una investigación sobre biología molecular. Durante décadas, diversos bioquímicos se interesaron en el estudio de la producción de proteínas por las células, pero los premiados fueron los primeros en poner sus miras en el desglose de las proteínas. Su velocidad de renovación es muy diferente, desde unos pocos minutos hasta un día. Los tres laureados demostraron que la degradación no es indiscriminada, sino que tiene lugar a través de un proceso muy controlado que permite que las proteínas reciban «una etiqueta molecular, un beso de muerte». La proteína conocida como ubequitina es la encargada de marcar a las proteínas seleccionadas para la degradación, a las que se une antes de que se desechen.