La selección estuvo arropada por 15.000 seguidores que se desplazaron hasta el Algarve para asistir al partido.
España empezó bien el encuentro, dominando el juego y llevando la iniciativa en ataque.
Los rusos crearon pocas ocasiones de peligro. Pero alguna fue muy clara. En la imagen, Casillas interviene de forma decisiva ante Aleinitchev.
El gol español no llegó hasta la segunda parte. Valerón, que acababa de salir al campo, consiguió el tanto decisivo.
Al marcar, el Flaco le creaba «problemas» al seleccionador Iñaki Sáez. Volvía a abrirse el debate sobre su titularidad.
La alegría se desbordó entre el equipo español. No hubo más goles. El partido no fue brillante, pero se consiguieron los tres puntos en juego.