El salón que todos quieren
En la mañana del 22 de diciembre la sala en la que se celebra el sorteo es la más vista por los españoles, un ansiado cambio de decoración para una nueva vida
¿Cantaremos nosotras algo?
Tres minutos hicieron falta para que the fat one (como llaman los ingleses al gordo de toda la vida) saliera a la luz. Valeria, Mohamed, Jesús y Sandra pusieron al premio acento colombiano, portorriqueño, marroquí y madrileño. Muchos perdieron la esperanza en el salón de loterías aunque tuvieron que aguantar con los trajes que se habían preparado para la mañana de ayer (algunos repetidos de otros años). La prensa seguía revoloteando y el sorteo continuó tras el gordo, quedaban los otros premios, de menor cantidad pero con la misma esperanza. Las bolas de boj seguían repiqueteando y lo hicieron hasta pasado el mediodía. A pesar de que el sorteo es algo analógico este año el primer premio se repartió por la red, la sort atrae a la suerte. Después de todo, un año más, el salón volvió a quedarse vacío.