El hermano del tetrapléjico gallego no descarta pedir la reapertura de las diligencias
La familia de Sampedro reprocha a Ramona que lo «asesinara»
Maneiro señala que su confesión buscaba reabrir el debate de la eutanasia Los expertos aducen que carece
La confesión televisada hecha anteayer por Ramona Maneiro, en la que aseguraba que fue ella quien administró a Ramón Sampedro los medios necesarios para que éste pusiera fin a su vida, ha desatado un profundo malestar entre los familiares del tetrapléjico sonense. Ha sido tal la polvareda levantada por sus declaraciones que ha llegado hasta el punto de que el hermano de Sampedro, José, y la mujer de éste último, Manuela Sanlés, aún siendo defensores de la legislación de la eutanasia activa, salieron ayer al paso acusando a Ramona de haber, literalmente, «asesinado» a su ser querido. A pesar de los siete años transcurridos desde la muerte de Sampedro, el matrimonio admitió que no han sido capaces todavía de borrar el poso de rencor que guardan hacia Ramona Maneiro, a la que reprochan que les «arrancara» de su lado a Ramón para «llevárselo» a Boiro, donde se quitó la vida el 12 de enero de 1998. «Mientras viva, ha de seguir siendo siempre una asesina; estoy a favor de la eutanasia, pero no del veneno que le dio, eso fue un asesinato», sentenció Manuela Sanlés. Más reproches Además de corroborar las palabras de su esposa, José Sampedro se mostró convencido de que Ramona no proporcionó a su hermano tantos cuidados y cariño como los que le dispensaron en la casa familiar de Xuño, en O Son. A la vez, la acusó de mentir durante todos estos años. También dejó aflorar sus sospechas acerca de que cree que tras la confesión de Ramona subyace un interés económico o un afán de notoriedad. «Lo que quería era salir en la televisión por dinero, porque esté mal o lo que sea», indicó la cuñada. Sobre si prevén emprender algún tipo de acción legal, el hermano de Ramón Sampedro comentó que aún no tienen nada decidido al respecto, pero añadió que no descartan solicitar que se reabran las diligencias judiciales, archivadas en 1999, en las que se investigó un presunto delito de cooperación al suicidio. Los duros reproches emitidos por la familia fueron respondidos por Ramona Maneiro desde el estudio de Telecinco en el que se emite el programa de Ana Rosa Quintana, donde volvió a comparecer ayer. La entrevistada reaccionó a las acusaciones de manera contundente: «Lo único que les pido es que dejen de decir tonterías; no he ganado dinero ninguno hasta ahora, pero como me tiren del genio, puedo empezar a hacerlo». Después de asegurar que la confesión no estaba planeada y que la había hecho sin cobrar, Maneiro señaló que se encuentra «muy tranquila» y que su objetivo es que se reabra el debate de la eutanasia como era el deseo de Ramón Sampedro. Ante la pregunta de si le hubiera gustado que Ramón Sampedro decidiera seguir viviendo por ella, dijo que «cada uno tiene que decidir por sí mismo». «Ramón le pidió a mucha gente que lo ayudara, a nosotros también, pero no lo hicimos; al final lo hizo ella, que mientras viva será una asesina» MANUELA SANLÉS Cuñada de Sampedro