El futuro test, que se implantará en octubre, permite más errores y evita la «picaresca»
Tráfico prioriza la seguridad vial en el nuevo examen de conducir
A partir del año que viene los aspirantes realizarán la prueba teórica delante de un ordenador

Un hombre habla por el móvil a la vez que conduce en una calle de Santiago
Habrá nuevo examen de conducir a partir de octubre. Será más difícil, multiplicará las preguntas sobre seguridad vial, se responderá sentado frente a un ordenador, y se podrán fallar más preguntas, pero con truco, pues de las cuatro respuestas posibles más de una podrá ser correcta. La mitad de las preguntas del nuevo test teórico que pretende implantar la Dirección General de Tráfico serán de seguridad vial, reservando el resto para cuestiones sobre señales y normativa. Además, los exámenes serán elaborados aleatoriamente a través de un sistema informático en el momento de la prueba, lo que impedirá la picaresca de los alumnos, que muchos copian. Lo más positivo para los aspirantes a conductores es que el margen de error aumenta del 10 al 20% (probablemente se reducirá de 40 a 35 preguntas y se permitirán 7 fallos frente a los cuatro actuales). Así lo adelantó ayer el subdirector de Educación, Formación y Divulgación Vial de la Dirección General de Tráfico, Antonio Riu Nuevo formato «La forma de hacer los exámenes venía regida por normas bastante antiguas y el formato de los exámenes no había cambiado en los últimos años. Teníamos unas pruebas teóricas muy centradas en preguntar si se conocían exactamente las reglas, pero no tanto en ver si el aspirante al permiso conocía la razón de las normas», explicó Antonio Riu. Las nuevas preguntas estarán listas en el mes de junio, pero no podrán implantarse hasta el mes de octubre, cuando esté aprobado el nuevo Reglamento de Conductores. Además, los aspirantes dejarán de examinarse en papel porque se utilizarán medios informáticos. Así, Riu precisó que en octubre se implantarán los nuevos exámenes todavía en papel, pero que en el 2006 se prevé que todos los alumnos o aspirantes se examinen en España sentados delante de un ordenador. Una vez instalados los ordenadores, Riu señaló que éstos generarán para cada alumno un test diferente basado en la presentación de preguntas seleccionadas aleatoriamente de una base de datos. A prueba de picaresca «La picaresca de saber el test 25 qué respuestas tiene ya no va a servir porque el ordenador va a dar un examen distinto cada vez y tampoco podrán llevar chuletas con las respuestas de todos los test», agregó Antonio Riu en la presentación de este nuevo formato de evaluación vial.