EL arzobispo Leonardo Sandri leyó el Angelus desde el interior de la habitación del Pontífice
El Papa reaparece en público y confirma que seguirá en su puesto

Juan Pablo II, durante un discurso en la ventana de su habitación, en la plaza de San Pedro
El Papa, Juan Pablo II, reapareció ayer en público, tres días después de ser dado de alta, desafió su precario estado de salud, demostró que mejora y que, aunque tiene la voz muy débil, no la ha perdido y está dispuesto a seguir al frente de la Iglesia hasta el final. «Queridos hermanos y hermanas, bienvenidos», fueron las primeras palabras pronunciadas por el Papa, con voz ronca y cansada, nada más aparecer en el marco de la ventana de su apartamento que da a la plaza de San Pedro, en la que le esperaban, emocionadas, varios miles de personas que le acogieron con aplausos y vivas. El Pontífice, pronunció la fórmula en latín previa a la bendición y otra al final del Angelus, con una voz más clara que al principio y se despidió con un «os deseo a todos un buen domingo, gracias». El Obispo de Roma, durante su discurso leído por el arzobispo Sandri, desde el interior de la habitaciçon Papal, resaltó que «de nuevo» estaba en la Plaza de San Pedro para dar gracias al Señor y agradecer a todos los fieles el afecto que le habían mostrado durante los nueve días que estuvo hospitalizado, aquejado de una crísis respiratoria aguda. El anciano Pontífice pidió que se rece por él y reiteró que seguirá al frente de la iglesia mientras Dios quiera. El Papa Woitila pidió la paz en Oriente Medio e hizo un apremiante llamamiento para la liberación d la periodista italianaGiuliana Sgrema, secuestrada en Irak, y de todas las personas que están en ese país en las mismas circunstancias. «No se alcanza la felicidad y la paz sin afrontar con coraje la lucha interior. Es un combate que se vence con las armas de la penitencia: la plegaria, el ayuno y las obras de misericordia. Todo ello hay que cumplirlo sin hipocresía y con sincero espíritu de amor hacia Dios y los hermanos», aseguró en su discurso. El Obispo de Roma manifestó que, como todos los años con motivo de la Cuaresma, se retiraría en ejercicios espirituales junto a los miembros de la Curia Romana y que rezaría por todas las necesidades de la Iglesia y del mundo, con todas sus fuerzas. Tras el Ángelus, como es habitual, el Papa saludó en diferentes idiomas. Ayer, en su nombre lo hizo Sandri, quien, en español, tuvo palabras de afecto para los fieles provenientes de España, entre ellos un grupo proveniente de la región de Extremadura. «Con la oración, la limosna y el ayuno, intensificad la conversión», concluyó Sandri. «No se alcanza la felicidad y la paz sin afrontar con coraje la lucha interior» Juan Pablo II Papa