Rainiero necesita respiraciónasistida y sigue sedado
Mónaco reza por el hombre que rige sus destinos desde hace 56 años, Rainiero III, cuyo estado sigue siendo «preocupante» y su pronóstico vital «muy reservado». Unos 400 fieles oraron este domingo por el príncipe monegasco y el Papa Juan Pablo II Rainiero durante la misa de Pascua en la catedral de este microestado, cuyos habitantes se preparan para el duelo de su soberano. Consciente pero bajo sedación, lo que le permite soportar la asistencia respiratoria «absolutamente indispensable», según el último comunicado firmado por los tres médicos que le atienden, el príncipe, de 81 años, continúa estando muy grave. «No esperamos un milagro, pero el príncipe continúa luchando. Es muy fuerte», asegura una fuente cercana a Rainiero III, cuyos fieles pidieron por él en la catedral, durante el oficio dirigido por el arzobispo de Mónaco, Bernard Barsi, y el cardenal italiano Mario Francesco Pompeda. Todos los domingos, desde que accedió al trono en 1949, se reza por el jefe de la Casa Grimaldi en los templos al inicio del oficio, antes de la homilía y en la oración final. Preocupado por el estado de salud de Rainiero y Juan Pablo II, Barsi invitó a todos los fieles a rezar por «estos dos hombres excepcionales que Dios nos ha dado». A la solemne misa asistieron algunos miembros del Gobierno, mientras que los tres hijos del príncipe y sus familiares más próximos siguieron la misa en la capilla privada del palacio, sito muy cerca de la catedral, en cuyo sepulcro está enterrada Grace Kelly.