Un cardenal anuncia que una caricia del Papa le devolvió la voz
El arcipreste de San Pedro, el cardenal Marchisano
«Hace cinco años me opera-ron de carótidas y, por un error médico, me quedó paralizada la cuerda vocal derecha, lo que prácticamente me impe-día hablar. El Papa me tocó la zona de la garganta que me habían operado y me dijo: 'No te preocupes; te curarás pronto'. Después de un tiempo volví a hablar con normalidad». El cardenal Francesco Marchisano, arcipreste de la basílica de San Pedro, acaba de confesar otra presunta intercesión milagrosa de Juan Pablo II. Con su testi-monio ha aportado un toque de púrpura a las declaraciones de decenas de personas que, desde Polonia hasta México, sostienen que Wojtyla tenía la capacidad de curar a los enfermos, un supuesto don que, para que cuente en un futuro proceso de canonización, tendría que prolongarse más allá de la muerte del Pontífice polaco. La normativa de la Iglesia exige que el milagro previo a la beatificación acontezca cuando el futuro santo ya ha fallecido, circunstancia que se dio el pasado 2 de abril, día de la muerte del obispo de Roma. Durante esa jornada, incluidas las horas posteriores al deceso, habrían tenido lugar «una dece-na de milagros», según fuentes vaticanas. Bajo llave El famoso expediente abierto por la Secretaría de Estado para una futura beatificación de Juan Pablo II se encuentra custodiado bajo llave y está formado por decenas de testimonios recogidos duran-te los 26 años de pontificado. En el dosier aparecen historias como la de una mujer ciega de nacimiento que hace seis años aseguró haber recuperado la vista tras besar la mano del Papa. El Pontífice de la aldea global también habría utilizado los medios de comunicación de masas para hacer milagros. El expediente incluye varios casos de católicos que confiesan curaciones catódicas que habrían acontecido ante el televisor coincidiendo con la retransmisión de misas del Papa.