Miles de personas guardaron cola desde primera hora de la mañana para poder acceder a las Grutas Vaticanas.
Poco después de las 07.00 horas los responsables de la Basílica abrieron los portones y los primeros fieles pudieron acceder al interior.
Los fieles deben pasar un detector de metales y no pueden depositar flores en la tumba, para evitar una previsible acumulación que haría difícil pasar por un espacio angosto.
La gruta recibió el día anterior la visita de los cardenales y de un grupo de informadores que pudieron certificar el fin de un pontificado, representado en un sencillo sepulcro habilitado en un lugar de privilegio
Tras la breve y sobria visita, los cardenales asistieron a una misa en recuerdo de Juan Pablo II.
La circunstancia más sobresaliente del sepulcro de Juan Pablo II está relacionada, sin embargo, con la proximidad de dos mujeres. Carola, reina de Chipre, y Cristina, reina de Suecia.
La misa acogió a cientos de cardenales en la Basílica de San Pedro en el Vaticano. Las misas están dirigidas por los diversos cardenales venidos de todas las partes del mundo
El cardenal Camarlengo, el español Eduardo Martínez Somalo, precintó ayer las puertas del apartamento papal.
Las estancias privadas de Juan Pablo II permanecerán precintadas hasta que los cardenales elijan sucesor.